Comenzábamos la sesión con la noticia del día, la compra del Banco Popular por parte del Santander por 1 euro y la pérdida de todo el dinero por parte de los accionistas.

La decisión se tomó tras haber detectado una falta de liquidez importantes y además la desaparición de ésta durante los últimos tiempos. El Santander, por boca de su presidenta, dice que es una muy buena noticia tanto para el país como para el sector bancario. Desde luego así se han expresado muchos y uno de los puntos negros del sector europeo acaba de desaparecer, literalmente.

Ahora, queda el problema de los préstamos en problemas del sector italiano, pero de momento las compras vuelven al sector y tenemos que está subiendo cerca del 1% con algunos valores muy destacados como por ejemplo el incremento del 5% que ha llegado a tener Bankia o la subida superior al 2% que tienen muchos valores franceses.

El Banco Santander ha llegado a cotizar en positivo tras las noticias, pero saber que tiene pendiente una ampliación de capital para poder absorber al banco, es algo que tiene que repercutir de forma negativa en su cotización, y ha llegado a perder más del -2%. Durante unos instantes, ver que el valor andaba tonteando con las cifras positivas animó muchísimo las cotizaciones, porque se pensó que el mercado estaba abrazado de forma muy positiva toda la situación y la confianza aparecía, cosa que sí está pasando, pero Santander tiene que cotizar esa ampliación de capital.

Por otro lado, la banca mediana no consigue del todo deshacerse de lo más lógico que pasa ahora, que todo el mundo se pregunta quién será el siguiente dentro de esa categoría. De momento, Sabadell es el peor del Ibex 35 con un descenso de -1,94% y Bankinter cae -0,59%.

Todo lo anterior en la parte positiva, es decir, las buenas noticias que se pueden sacar por aquí y por allá de todo este asunto, pero es que hay algo que todavía pesa de forma negativa sobre todos ellos, y es la información que parece que ha aparecido en Bloomberg acerca de que el Banco Central Europeo estaría pensando en reducir la perspectiva de la inflación.

Ya saben que el mes de junio va a ser muy movido porque tenemos el vencimiento trimestral de derivados y además las reuniones de los bancos centrales. Por un lado, en Estados Unidos, se descuenta ya por encima del 90% tener una subida de tipos de interés, pero es que aquí en la zona euro se espera que se empiece ya a decir qué planes tienen para cuando se termine el programa cuantitativo o que vayan diciendo algo acerca de cuándo van a cambiar el tono de sus comunicados, ya que varios miembros del Consejo de Gobierno dicen que hay que hacerlo con antelación porque la entidad debe ser totalmente predecible por los mercados.

La cuestión es que el comportamiento del crudo, y el estancamiento de los crecimientos salariales en la periferia de la zona euro, no se lo están poniendo nada fácil. Las tensiones que hay ahora mismo entre algunos países de oriente medio con Qatar, no acaban de dar confianza suficiente como para que haya facilidad a la hora de tomar decisiones en el seno de la OPEP para poder extender, o hacer lo que sea necesario, para controlar el mercado del crudo, y en estos momentos el valor del de referencia en Estados Unidos está descendiendo -0,5%, por debajo de los 48$.

Si no se puede hacer nada serio para estabilizar el mercado del crudo, seguimos estando en manos de los incrementos de producción de parte de Estados Unidos, lo que no apoya a la cifra general de la inflación, y deja al BCE con su preocupación por la falta de incremento salarial en la periferia de la zona euro, que es lo que se necesita para que la economía acabe de ser sostenible y no necesite de la intervención del BCE.

Por lo tanto, si todavía queda más alejado en el horizonte esa época de reducción de las ayudas que puede aumentar los márgenes del sector bancario, tiene un peso negativo bastante importante, y eso se está viendo claramente en la cotización del euro. En estos momentos el eurodólar está descendiendo -0,6%, algunos indicadores técnicos ya hablaban de debilidad de la parte final del mes pasado, pero es que ahora la situación se complica por esta noticia, si es que se acabase confirmando en la próxima reunión.

Las consecuencias del movimiento en este cruce, que el euro se debilita y fortalece al dólar, está haciendo que las materias primas tengan un peso negativo especial, pero es que ver que el BCE puede alargar la época de política monetaria laxa, es algo positivo para todos los mercados que no dependan de los tipos de interés de forma directa pero sí se beneficien de financiaciones baratas, por lo que en cierto sentido es positivo para el mercado, pero no tanto para el sector bancario. Eso sí, si esto sirve para mantener el crecimiento, al final los bancos de forma indirecta se verán favorecidos por la mejora de la economía, algo que siempre ha puntualizado el BCE que intenta compensar una cosa con otra.

Por otro lado, ese indicador del riesgo que es el par dólar yen, en estos momentos está intentando recuperarse algo del fuerte descalabro del día de ayer, una fortaleza del dólar que viene importada de la debilidad del euro dólar.

Además, esto es un cierto apoyo para toda la deuda pública de la zona euro, y la de Alemania está subiendo tímidamente en el día de hoy. Recuerden que hace poco dimos un vistazo a los principales futuros sobre deuda de Alemania y vimos que no acabábamos de ejecutar las figuras bajistas que se estaban realizando desde 2016, así que si el BCE se toma con más tranquilidad las cosas y la inflación no acaba de apoyar, esas figuras todavía van a tardar muchísimo en ofrecer un peligro real. Ya veremos si el precio del crudo se estabiliza o la economía es lo suficientemente importante como para que se vea obligado el BCE ha retirar ya todas las ayudas, algo parecido a lo que está pasando en Estados Unidos. Pero de aquí a que pase, todavía hay mucho tiempo.

Otro factor que está ayudando a que los mercados coticen al alza en estos momentos es el sector de las Utilities que ha llegado a ser uno de los mejores del día, aunque ahora mismo este subiendo sólo 0,74%. Si miramos los valores del índice alemán por dentro, veremos que los mejores del día son tanto RWE como E.On, con subidas superiores al 4,5% y rozando el 5%. La causa de esta mejora está en que el supremo ha eliminado una ley impuesta por el gobierno alemán tras el desastre de Fukushima, lo que abre la posibilidad a que parte de lo que ha tenido que pagar la industria alemana en el sector nuclear por subida de impuestos y costes de desmantelamiento, pueda ser devuelto. Evidentemente, el ministro de medio ambiente está muy enfadado con todo este asunto.