Hoy Europa se ha levantado con el pie izquierdo al no tener demasiados motivos para ser positivos.

Por un lado, Estados Unidos ayer acabó cerrando negativo, aunque ligeramente, tras una presentación de las actas de la Reserva Federal en donde prácticamente se ha descartado en junio la subida de tipos pero siguen pensando que la posibilidad de que más tarde sí pueda aparecer.

El problema de todo esto es que debe haber una razón para subir los tipos de interés, y los datos que han aparecido de comienzos del segundo trimestre, al combinarlos con el desastroso primer trimestre, dejan a todo el mundo esperando a ver si realmente volvemos a tener potencia en la economía para justificar dicho aumento.
Recordemos que está pendiente una revisión del producto interior bruto del primer trimestre en donde posiblemente quede en negativo tras ese aumento del déficit comercial, que la creación de empleo de abril sigue siendo con un bajo crecimiento de los salarios, pilar fundamental de la subida de inflación, que las ventas minoristas han sido peores de lo esperado, que la moral del consumidor también ha descendido y que el último dato positivo fue el de construcción de viviendas y petición de permisos de construcción. Si la mezclamos todo, no tenemos esa unanimidad en la tendencia de la economía que sea suficiente como para que la Reserva Federal tenga claro lo que hace y les obliga a seguir esperando dato a dato la señal de salida.

Como podemos imaginarnos, esta espera en la Reserva Federal es positivo para el euro por debilidad del dólar, y al ver que hemos llegado una zona de soporte, hoy estamos teniendo una cierta fortaleza del euro que tiene una subida cercana al 0,5%.

Sin embargo, la pelea en las divisas está muy clara porque hoy hemos tenido los PMI de Francia, Alemania y la zona euro, y sólo Francia parece que despunta un poquito al alza, porque el resto en general los ha dado peor de lo esperado salvo las manufacturas en la zona euro que alcanzan un máximo de trece meses, muy favorecidas por la debilidad del euro.

Por lo tanto, tenemos una ensalada de factores dentro de la divisa bastante importante y hay que dejar que se mueva un poco por ese factor técnico de soporte que se puede ver en este gráfico:

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Algo que puede intentar compensar las cosas es que las bolsas se alegren de ver que hay pérdida de momento de crecimiento tanto en Alemania como en Europa en general, algo que puede limitar la potencia alcista del euro porque se reduce la potencia de la economía, lo que a su vez puede ayudar a que las expectativas de inflación no crezcan demasiado por ver que el crudo no es capaz de superar la resistencia de los 60,00 $.

Como podemos ver, al final todo se reduce a ver el efecto en el euro dólar de las decisiones de los bancos centrales por medio de los datos macro, que a su vez tienen repercusión en las bolsas europeas y norteamericanas por el cambio de apoyo del factor divisa, de ser dañino en Estados Unidos a positivo en Europa o darse la vuelta.

En estos momentos siguen negativos los futuros sobre índices europeos, pero no estamos muy lejos de los máximos del día o incluso los máximos de ayer por ejemplo en el futuro del Ibex 35.

Los mejores del día son el súper sector de recursos básicos con +0,66% y las petroleras con +0,45%, ayudadas por esa nueva debilidad del dólar, seguidas de las minoristas con +0,01%.

Las peores del día son las de inversión inmobiliaria que descienden -1,17% y automoción y recambios que está perdiendo -0,89%, que está haciendo caso al movimiento de la divisa y también está mirando el mal dato de PMI de Alemania.

Hablando de Alemania, hay un factor extra que puede distorsionar los efectos de las interpretaciones de la divisa en su bolsa, y es que estamos atacando la resistencia de la media de 50 sesiones, por lo que cuesta mucho moverse, como se puede ver en este gráfico:

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