In economics, things take longer to happen than you think they will, and then happen faster than you thought they could. Dornbusch.

Cuando trabajas en los Mercados eres muy consciente de la frase anterior. ¿Cuántas veces han tenido que cerrar una posición con pérdidas pese a seguir pensando que tienen razón? Y lo peor de todo es que, más tarde (y puede que mucho más tarde), el mercado ha reconocido que realmente la tenía. Pero, quizás en ese momento les ha pillado con la cartera posicionada en sentido opuesto. Al final, la clave no es tanto quién tenga la razón como tener la cartera apropiada con el momento del mercado.


Y las cosas en los mercados financieros suelen producirse de forma muy rápida. ¿Quieren algunos ejemplos? La propia caída del EUR desde mayo del año pasado. O las caídas de las rentabilidades de la deuda europea, primas de riesgo incluidas. Sin olvidarnos, naturalmente, de la subida casi ininterrumpida de la bolsa norteamericana desde sus mínimos en 2009. Se les llama tendencia, inercia o simplemente momentum del mercado. Pero, todos estos movimientos se han ido retroalimentando del cierre de posiciones contrarias de los inversores. Los mismos que más tarde, probablemente, han afianzado la dirección del mercado al posicionarse a su favor.

¿Y los precios? Hace ya mucho tiempo que hemos dejado de hablar de conceptos como media reversión (vuelta a promedio histórico) o de simplemente fundamentales. De hecho, cualquiera de los debates iniciados sobre ambas cuestiones al final se han convertido en una oportunidad de entrada reforzando la tendencia de fondo. Trabajar en los mercados puede ser muy complicado o fácil en función de la combinación de disciplina y análisis (técnico y fundamental) que se tenga. Lamentablemente, con precios cada vez más altos (y alejados de fundamentales) y mayor inestabilidad (derivada de la incertidumbre ahora sí admitida) el trabajo es cada vez más complicado y arriesgado, con un potencial de rentabilidad menor.

Por ejemplo, lo que ocurrió ayer en el mercado de treasuries. Una inflación subyacente mayor de lo esperado y ventas de viviendas también superando las perspectivas, finalmente pesaron en las bolsas USA con descensos de más de medio punto. También el EUR se resintió perdiendo un 1 %, desde 1.1 hasta 1.09. Pero, en paralelo, vimos un nuevo descenso de las rentabilidades de treasury 10 años hasta 1.87 %.
¿Razonable? Para nada. Pero, ya nos empezamos a acostumbrar a no hacer preguntas ante un comportamiento inestable y aparentemente inestable de los mercados. Y esto que todos asumimos, en mayor o menor medida, que los tipos de interés de la deuda USA están muy bajos. Más tarde o más temprano acabarán subiendo. Ahora bien, ¿saben lo que ocurrirá cuando lo hagan? Que probablemente la subida será rápida e intensa de forma que muchos pensaremos que ha ido demasiado lejos. Probablemente a esto se refiere las advertencias de gestores y del FMI sobre el riesgo que conlleva una normalización demasiado rápida de los excesos (también en política monetaria) actuales.

El diferencial bono-bund 10 años en niveles de 108 p.b.
La rentabilidad del bono en niveles de 1.3 %.
¿cds?
::::::::CITI SOVEREIGN (SOVS) 03 DEFS::::::::: 5yr (06/20) ITALY 101/105 -2 SPAIN 81/86 -1 PORTUGAL 122/132 +1 IRELAND 44/48 0 BELGIUM 40/43 0 FRANCE 37/39 0 AUSTRIA 23/27 0 UK 18/21 0 GERMANY 14/16 0



José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España