El 62% de los inversores minoristas estadounidenses ya utiliza inteligencia artificial para informar sus decisiones, y cuatro de cada diez la emplean específicamente para investigar valores, según una encuesta que Investing.com realizó el pasado marzo entre cerca de mil inversores particulares. Millones de decisiones de cartera se apoyan hoy en un asesor que nadie ha contratado, que no firma sus informes y del que casi nunca sabemos qué ha leído.
España atrae inversiones millonarias en datacenters, consolidándose como un nodo estratégico en la era de la inteligencia artificial.
Un informe del Instituto Reuters publicado a principios de 2024 reveló un alarmante incremento de la desinformación impulsada por IA durante las elecciones de 2023, con videos e imágenes deepfake utilizados con fines políticos en múltiples países. Esta creciente amenaza subraya una verdad inquietante: una sociedad desinformada es altamente vulnerable. Mientras que muchos piensan que la solución debe ser tecnológica, la verdadera clave para combatir la desinformación reside más allá de las capacidades de la inteligencia artificial.