Las bolsas europeas a estas horas tienen pérdidas claras, sin llegar a ser demasiado duras, aunque lo han sido en algunos momentos.

La principal razón bajista, al margen de los motivos técnicos que comento después hay que buscarla en un informe que ha publicado esta mañana el BCE en el que se dice que los bancos estarían aprovechando la QE para rebajar los requisitos de los créditos durante el tercer trimestre.


Las cifras de los que han respondido la encuesta del BCE en el sentido de su banco está facilitando más préstamos a empresas han quedado por encima de lo esperado.

Automáticamente el mercado ha entendido que esto significa que la QE funciona y que el BCE podría retraerse de ampliarla. Este es el motivo de que bajen tanto bolsas como el bund por ejemplo.

 
Los ojos siguen puestos en el S&P 500 que sigue teniendo buena pinta y con las manos fuertes a favor que siguen compradoras, pero todos somos conscientes de que en cuanto suba un poco más se encuentra la media de 200, que le puede costar mucho tiempo pasar.
 
Las dudas constriñen al futuro del Dax, que ya no tiene sitio… O rompe la directriz alcista a la baja, o rompe al alza la resistencia 10.200.
 
Esta mañana ha vuelto a llegar por enésima vez en los últimos días a dicho nivel, y el papelón que le han metido ha sido apoteósico. Lo han pagado las mineras y las energéticas, pero la verdad es que el papelón ha sido de aúpa y por motivos técnicos.
 
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No pesa precisamente de forma favorable la fuerte bajada en el fuera de horas del gigante informático IBM de más del 5% tras sus malos resultados, con un peso negativo protagonista por parte de China.
 
Hoy Hedgopia.com publica este interesante gráfico sobre el S&P 500:
 
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La línea verde es el nivel medio de endeudamiento para meterse en el NYSE. Como vemos, históricamente cuando este apalancamiento baja el S&P 500 suele tener tramos a la baja y ahora mismo estamos en uno de esos procesos…esa media de 200… si no estuviera ahí…
 
Mientras, los chinos hoy bastante tranquilos, y curioso el gráfico que publica Bloomberg, vean cómo van controlando al yuan:
 
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Lo hacen a través de forwards.
 
 Veamos ahora una cuestión importante para los que operan intradía.
 
Bespoke ha efectuado un estudio desde 1983, es decir de más de 30 años. Es muy interesante, calcula lo que habría ganado un operador que solo estuviera en el S&P 500 una hora al día.
 
Pues bien 100 dólares invertidos solo de cierre anterior hasta 10 AM es decir hasta las 16h00 hora española se habrían convertido en 949.
 
De 10 a 11, y de 11 a 12h00, se habría perdido dinero en ambos casos. ¡Curioso!
 
De 12h a 13h siempre hablando de hora de Nueva York, 100 dólares se convierten en 150, pero es poco en 30 años la verdad…
 
En las dos siguientes horas nos e gana nada tampoco, se pierde dinero…
 
Y si tomamos la última, es decir de 3 a 4HPM, se produce el milagro de nuevo como en la primera hora, 100 dólares se convierten en 882…
 
Hablando claro, se gana dinero desde el cierre del día anterior hasta la media hora después de la apertura, principalmente porque se pillan los gaps, y en la última hora. El resto de la sesión es una pérdida de tiempo. Y recuerdo que esto son datos de 30 años.
 
Creo que muy a tener en cuenta, tanto para quien opere intradía, que debe evitar las horas centrales, como para el que no, porque cerrarse por las noches para evitar los gaps, si se está buscando una tendencia de recorrido de bastante tiempo, nos dejará fuera de la misma.
 
Pasemos a otro tema.
 
Hace unos años leí un excelente artículo de Chris Mayer en la publicación "The Daily Recknoning".
En este artículo Mayer, que suele tener buen ojo, cuenta la historia de Joel Greenblatt, gestor de inversiones en EEUU. Gotham Capital, la firma de Joel, se hizo muy famosa en el pequeño mundo inversor, pues en los 10 años siguientes a su fundación sus rendimientos fueron de más del ¡50% anualizado! Es decir, como cuenta Mayer en su artículo, 1.000 dólares invertidos con Joel se transformaron en 10 años en 51.970, nada menos.
 
¿Dónde está la clave de su éxito? Pues Joel Greenblatt fue un analista generoso que compartió su método con todos, en un libro que cualquiera puede comprar, y entender a la perfección su método, en Amazon, titulado:
 
"You Can Be a Stock Market Genius" ("Usted puede ser un genio de los mercados").
 
Si entran en Amazon y buscan el libro podrán leer el primer capítulo, en el que podrán ver cómo el autor manifiesta su desacuerdo con la teoría del paseo aleatorio y deja claro que hay irregularidades perfectamente aprovechables.
 
Su método es bien sencillo y no es una hipótesis, recuerden que sus fondos ganaron un 50% anual y que este libro es muy apreciado entre la comunidad inversora en EEUU. Se basa simplemente en seleccionar y operar casi exclusivamente en lo contrario de las fusiones, es decir, las compañías que se segregan de las matrices por las razones que sean. Ahí está la clave.
 
Mayer cuenta en su artículo que, según un estudio de Penn State de 1993, las escisiones de empresas que distribuyen posteriormente sus nuevas acciones ganan de media el 10% más que el SP durante sus tres primeros años de vida. McKinsey & Company estudia que durante los tres primeros años de vida este tipo de operaciones ganan 27% y un estudio de UBS demuestra que viendo todas las operaciones de escisión y distribución posterior de acciones acaecidas en Europa en toda la historia el rendimiento es muy superior al del conjunto de la bolsa.
 
Desde luego, según he podido ver en tablas de compañías de este tipo, hay un poco de todo, no se puede tomar una cualquiera al azar, más bien hay que seleccionar un ramillete de estas compañías y aguantar, la media va a jugar a nuestro favor y esto se mantiene durante muchos años, es otra anomalía muy explotable.
 
La gran pregunta es ¿por qué el mercado se toma tan bien estas cosas? Ya no solo es por el estudio es que se anuncia una segregación  de estas y la compañía madre se pone a subir. Pues no hay ninguna razón, económicamente no es algo tan justificable. Es un tema psicológico por completo. El componente más importante de los mercados y, por lo tanto, nada despreciable.