No ha habido grandes cambios en lo que se refiere a la tendencia de las bolsas: existe pesimismo entre los inversores y desde un punto de vista gráfico los índices bursátiles siguen alcistas a corto plazo.

Los bancos centrales están perdidos. Y su credibilidad se está deteriorando significativamente.

El pasado 25 de enero Nick Timiraos publicó en el "Wall Street Journal" un artículo en el que decía que los funcionarios del FED estaban a punto de aprobar que el banco mantuviera su cartera de renta fija a un nivel más alto del que habían aprobado anteriormente, cuando comenzaron a reducir esas tenencias hace dos años, y poniendo fin de este modo al "piloto automático" de ventas mensuales.

Nick decía en su artículo que los funcionarios estaban estudiando los detalles de su estrategia, es decir, cómo iban a comunicar su decisión al público.

Obviamente, este asunto ocupará un lugar destacado en la reunión que celebrará el FOMC el próximo martes. 

Nick es una fuente fiable y es probable que el FED le haya filtrado la noticia para que suelte el globo sonda, y de este modo ver como reacciona el mercado.

Obviamente de tomarse esa decisión los mercados se alegrarían, aunque solo fuera por razones psicológicas. Y por ello, podríamos estar a las puertas de un movimiento brusco en las bolsas. Es cierto que ya puede estar descontado en parte.

Resulta llamativo el cambio de Powell, ha pasado de amenazarnos con nuevas subidas de tipos, a parar el proceso y además dar por concluido el Quantitative Tightening. Este comportamiento justifica la necesidad de auditar al FED. Es algo que desean el 75% de los ciudadanos y de los congresistas, pero el FED se niega. Es imprescindible un aumento del nivel de transparencia de una institución financiera que detenta tanto poder.

Por lo que hace referencia, al S&P 500 vamos a considerar como escenario más probable, tal y como hemos venido diciendo en comentarios anteriores, que la tendencia alcista continúe a corto plazo. La caída del dólar favorece la continuidad del actual tramo al alza.

Es cierto que cuando el viernes llegó al 2.671 inició un movimiento lateral dentro de un recorrido en precio muy estrecho. Por lo que hemos visto hasta ahora, se trata de una simple parada, por lo que mantendremos una predisposición alcista en tanto en cuanto se mantenga por encima de 2.580.

El DAX marcó un nuevo máximo. Y mientras se mantenga por encima de 10.900, predisposición alcista.

Finalmente, por lo que hace referencia al IBEX se paró al llegar a una primera zona de resistencia. Es probable que ahora despliegue un movimiento lateral.