Los inversores se están dando ya cuenta que el entorno monetario ha cambiado radicalmente y los banqueros centrales van a seguir empeorándolo.

El pasado martes vivimos un "falsh crash" en los EEUU. El S&P 500 llegó a perder un 5% desde los máximos, llegó al 2.600, y desde ese nivel rebotó con fuerza.

Durante la sesión de hoy el rebote ha continuado, apoyándose precisamente en los valores más castigados en la sesión de ayer.

El 2.600 del S&P 500 se ha convertido en un soporte significativo

Tanto Powell como Draghi han dejado muy claro que ellos van a seguir con lo que tenían previsto sin importarles el comportamiento de las bolsas.

Bueno, eso se dice y queda muy bien, pero todos sabemos que no es así.

Ahora bien, debemos tener en cuenta que cuando emplean ese énfasis nos están diciendo que van a dejar que las bolsas caigan más y no van a salir en su ayuda por el momento.

Es indudable que Powell va a seguir subiendo los tipos porque considera que la economía sigue fuerte y que el S&P 500 está experimentando en estos momentos una corrección.

El mercado de futuros sobre fondos federales está descontado una subida más en diciembre y dos más en 2019 a pesar de la caída de las bolsas.

El comportamiento de Powell entraña un gran riesgo porque si la economía de los EEUU se desacelerase (creciera 1 ó 2 puntos porcentuales menos para el 1T de 2019, como espero), las subidas de tipos podrían provocar fuertes caídas en las bolsas.

El martes vivimos una oleada vendedora muy fuerte por las ventas desencadenadas por la entrada en funcionamiento de muchos algoritmos.

El S&P 500 consiguió rebotar ayer en el 2.600 y durante la sesión de hoy ha desplegado un importante movimiento al alza, pero el recorrido de la barra se encuentra dentro del recorrido de la barra dibujada el martes, un "inside bar". 

Esto significa que si el S&P 500 finalmente perforase el 2.600, muy probablemente se desplegaría un nuevo tramo a la baja, con un primer objetivo en la zona de los 2.500-2.550.

Debemos tener en cuenta que el rebote del miércoles se ha producido en una jornada antes de que acabe el mes de octubre. Es probable que muchos gestores estén intentando arreglar los números antes de que acabe el mes.

En principio vamos a considerar que estamos ante un simple rebote porque los mercados no suelen hacer vueltas en "V".  Y, en mi modesta opinión, creo que la tendencia bajista de corto plazo va a continuar por más tiempo a la vista de la decisión del FED de seguir subiendo los tipos de interés.

El optimismo acerca de los beneficios empresariales ya estaba descontado, luego, en mi opinión, no se puede alegar como justificación de un suelo como hace hoy Cramer en la CNBC. Más bien, podemos estar ante una cancelación masiva de posiciones cortas tras el "flash crash" de ayer.

Es cierto que el rebote ha sido brutal, pero vamos a considerar como escenario más probable que se trata de un simple rebote.

El rebote ha venido tras "flash crash" del martes. Este giro brusco al alza desde los 2.600 del S&P 500 puede haber hecho pensar a los inversores que de ese nivel no van a dejar caer al S&P 500 y les habrá animado a cancelar agresivamente las posiciones cortas.

Como he dicho anteriormente, a pesar del rebote, el S&P 500 ha dibujado un "inside bar", y eso significa que se está moviendo lateralmente. Nada más.

Mientras el S&P 500 se mantenga por debajo de la resistencia de la zona 2.750, voy a considerar como escenario más probable que no haya hecho suelo y  que lo más probable es que vuelva, al menos, a la zona de los 2.600 en el próximo futuro.

Los bancos centrales están reduciendo la base monetaria y cuando eso sucede las bolsas suelen caer,