A juzgar por los titulares de los medios de comunicación especializados en economía, los datos de empleo de EEUU correspondientes al mes de marzo fueron magníficos. Ahora bien, la realidad no es así.

Los datos de empleo revelan unos fundamentos económicos débiles, pero las bolsas siguen subiendo.

Ahora bien, la realidad no es así. Un análisis más detallado de los datos de empleo publicados la semana pasada revelan unos fundamentos débiles.

El más significativo fue el dato de “ingresos por hora”, que fue decepcionante, si bien pudo verse afectado por el menor número de horas trabajadas.

La encuesta de hogares mostró que el número total de trabajadores empleados en realidad había disminuido. El número de trabajadores empleados disminuyó en doscientas mil personas, de 156,949 millones a 156,748 millones, y ello a pesar de que las filas de los desempleados se redujeron modestamente, pasaron de 6,235 millones a 6,211 millones.

Si descendemos a la desagregación por sectores, observamos que el incremento en el número de empleados del mes marzo se debió fundamentalmente  al incremento del número trabajadores contratados a tiempo parcial, que aumentaron en 60.000 personas, mientras que los trabajadores contratados a tiempo completo disminuyeron en 190.000, el mayor descenso mensual desde agosto de 2018.

Por otro lado, nos encontramos con que una tercera parte de los puestos de trabajo creados lo fueron en el sector de educación y en el sector salud, con salarios relativamente más bajos.

Si ahora añadimos los empleos creados en los sectores del ocio y alojamiento, conseguimos explicar el 50% del número de puestos de trabajo creados en EEUU en el mes de marzo.

Los sectores de construcción y el industrial presentaron las lecturas más débiles desde mayo de 2016. Y la retribución por hora también descendió,

Finalmente, y desde un punto de vista de muy largo, resulta cada vez más evidente que la realidad es el crecimiento nulo de la población en edad de trabajar en los EEUU.

Ahora bien, a las bolsas los datos macro le traen sin cuidado.

En las bolsas se aprecia la existencia de cierto nivel de complacencia. La subida de la semana pasada se ha producido con un volumen relativamente bajo. Por este motivo, creo que se ha debido a la cancelación de las últimas posiciones cortas, es decir, se ha producido la capitulación de los últimos inversores que apostaban por el despliegue de un importante tramo a la baja.

Ahora bien, desde un punto de vista gráfico la tendencia alcista del S&P 500 sigue intacta. Y vamos a seguir considerando como objetivo más probable el 3.000 en el segundo trimestre de este año.

Tomaremos como referencia el soporte de la zona 2.860-2.845. Mientras se mantenga por encima, predisposición alcista a corto plazo.

El DAX y el IBEX siguen dentro de una tendencia alcista de corto plazo. Y mantendremos esa predisposición alcista en tanto en cuanto el DAX se mantenga por encima del soporte de la zona  11.800-11.750, antigua resistencia superada y que ahora debería actuar como soporte, y el IBEX lo haga por encima de los 9.400.