BBK y Kutxa están llamadas a jugar un papel importante en la compra de Guipuzcoano por parte de Sabadell. El equipo de José Oliú tiene que persuadir al núcleo duro del banco vasco para que prospere la oferta, ya que es preciso eliminar los blindajes de voto antes de que Sabadell lance la OPA, según fuentes conocedoras. Las cajas, sin puesto en el consejo de Guipuzcoano, estarían predispuestas a aceptar la propuesta.