Pese al rebote de las últimas sesiones de momento sólo podemos decir que se trata de eso, de un mero rebote. Ahora bien, dentro de lo malo al menos sabemos qué niveles debería superar para dar por finalizada la actual fase correctiva, los 5,80 €.

Cerrar en algún momento de las próximas sesiones por encima de la directriz bajista generaría una importante señal de fortaleza por cuanto estaría superando la directriz bajista además de anular el gap (hueco) que dejó a la baja a finales del pasado mes.

Por este motivo la estrategia a priori más sencilla sería la de abrir cortos en los niveles más cercanos posibles a la directriz bajista situando un stop loss o stop de pérdidas ligeramente por encima de la directriz. Mientras no salte por encima de la directriz mencionada no se puede descartar una vuelta a los mínimos de hace dos semanas, en los 5,26 €.

La pasada semana conocimos que la agencia de medición de riesgos Standard & Poor´s revisaba la perspectiva de la eléctrica Iberdrola y de sus filiales de estable a negativa y mantenido la calificación de la empresa a corto plazo en A- y en A-2 a largo plazo por el retraso en la titulización del déficit tarifario. Según la agencia, los retrasos en la titulización (conversión en deuda negociable) del déficit de la tarifa eléctrica, la diferencia que se produce cuando los ingresos de sistema eléctrico vía tarifa no son suficientes para cubrir los costes, está frenando la recuperación del perfil crediticio de la eléctrica.