Esta semana, la entidad catalana está rebotando después de que la pasada se apoyara en el soporte de los 2,94 euros (mínimo de marzo de 2009).

Este nivel supone el precio de cotización más bajo al que el valor se ha negociado desde 1997. La ecuación rentabilidad-riesgo parece óptima, por lo que parece un buen momento para adoptar posiciones alcistas, colocando el stop de pérdidas justo por debajo de esta referencia en precios de cierre semanal. El recorrido de subida es bastante grande, y situamos el primer objetivo a alcanzar en el máximo de agosto, en torno a los 4,50 euros. Por otro lado, esta semana el consejero delegado, Jaime Guardiola, ha anunciado que el banco presentará el próximo año un nuevo plan director a tres años basado en la captación de cuota de mercado y en la mejora de la productividad y con el que prevé captar un millón de clientes particulares brutos (700.000 netos). Guardiola señaló que 2011 va a ser un año "difícil y trascendental", y que el escenario económico va a estar marcado por la guerra del pasivo, los bajos tipos de interés o los efectos de la morosidad. Sin embargo, señaló que el banco tiene una buena posición y que se encuentra preparado para aprovechar estas circunstancias