La reacción a la reunión de ayer del Banco Central Europeo (BCE) ha fomentado ventas en el euro, aunque después repuntó cerca de un 3% tras los mínimos que alcanzó (frente al dólar) durante el anuncio de la bajada de tipos.
 
Parece que la reacción instintiva, en el que el mercado vendió euros en gran medida durante y después del anuncio, se debió al simple hecho de que el BCE lanzó muchas más medidas de las que se esperaba. Draghi anunció una rebaja de los tipos de interés al 0%, extensión del QE y añadió compras de bonos corporativos, medidas que harán que el euro sea mucho más débil.
 
Entonces ¿por qué estamos viendo fortaleza en el euro? Quizá una de las explicaciones sea que los analistas interpretan las nuevas medidas de Draghi como una recalibración del arsenal del BCE, añadiendo más municiones para reforzar la economía de la zona euro y menos para el debilitamiento de la divisa.
 
Es importante destacar que el euro ha cambiado su tono débil por uno más fuerte justo cuando Draghi sugería que el BCE no quiere introducir tasas en territorio negativo, en parte debido a las preocupaciones del sector bancario. Esto se ha podido ver, quizá, como una certeza de que el BCE no participará en la reducción radical “sin fin” de los tipos para librar una guerra de divisas como el enfoque político clave para traer alivio en el frente de la inflación.
 
El final percibido del recorte del ciclo de tasas y tal vez el enfoque en el hecho de que la nueva TLTRO permitirá a los bancos pedir prestado a tasas negativas es visto como un estímulo de crédito muy generoso a la economía de la zona euro. Si echamos un vistazo más al mercado de bonos (más que el DAX, por ejemplo, que puede haber estado demasiado obsesionado con el euro ayer), la ola de ventas sugiere que tal vez esto se esté interpretando como un fuerte movimiento del banco central a favor del crecimiento.
 
En otras palabras, el euro debería fortalecerse ante la esperanza de que las nuevas medidas mejorarán las perspectivas de la economía de la zona euro (y por tanto para la inversión entrante) y aumentará la inflación. 
 
La explicación alternativa a la fortaleza del euro es que el mercado no cree que este programa vaya a resultar eficaz, del mismo modo que rechazó rápidamente las medidas que el Banco de Japón lanzó en enero, de ahí que se vendiera el mercado de acciones y el euro revirtió su reciente debilidad de una forma bastante violenta. ¿Serán ambas explicaciones válidas de forma simultánea? Los inversores pueden comprar euros por diferentes razones...
 
Lo importante para los traders, sin embargo, es discernir lo que sucederá después. Por un lado, tenemos una enorme reversión outside day alcista en el euro-dólar que se ve como una señal de compra directa, pero por otro lado, hemos tenido ejemplos en los que la tremenda volatilidad en el día del BCE no desencadenó un movimiento importante (concretamente en la reunión del banco central de junio de 2014 vimos una fuerte reversión desde los mínimos intradía, así como desde los mínimos de varios meses) y cerró el día con un 1 por ciento desde los mínimos y en un nuevo máximo de dos semanas.
 
El movimiento del euro-dólar posterior se produjo enteramente dentro del rango de cotización de la barra de ese día durante más de tres semanas a partir de entonces. Nuestra perspectiva es que esto sin duda aumenta el riesgo de un repunte a corto plazo desde los máximos recientes y quizás más allá de la importante zona de 1,1500. No obstante, esto no altera nuestro pronóstico de largo plazo de una eventual caída del euro-dólar hacia la paridad y podemos encontrar un techo en el rally del euro muy rápidamente.
 
Y si el mercado considera que esto es bueno para el apetito de riesgo en la zona euro y fomenta la expansión del crédito, el interés podría volver al carry trade (euros negativo). Habrá que estar atentos a las acciones de los bancos europeos y el apetito de riesgo en general. 

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