Marzo no está transcurriendo con un buen mes para los mercados, sobre todo en Europa, donde los principales índices acumulan caídas desde primeros de mes. Los acontecimientos políticos en el viejo continente parecen no estar teniendo tanto impacto en los mercados como la posibilidad de que se desencadene una guerra comercial con Estados Unidos. Probablemente este temor no desaparezca de la mente de los inversores que, sin embargo, estarán más centrados en otros acontecimientos.

Los expertos de Allianz Global Investors explican que marzo está viviendo los inicios de lo que podría convertirse en una nueva era política. Un nuevo momento que se observa en los cambios de la administración Trump en busca de un perfil más proteccionista o en las modificaciones para que Xi JinPing se convierta en el líder del gobierno chino at eternum, con todas las implicaciones que podría tener. “Al mismo tiempo, el ciclo económico está entrando en una nueva fase: reflación de final de ciclo”, indican.

En este entorno en la firma consideran que el crecimiento seguirá estando por encima de su potencial y el momentum de los mercados podría desacelerarse al contrario de lo que ha ocurrido en el último año y medio. Algo que ocurrirá mientras la inflación se acelera gradualmente, sobre todo en Estados Unidos. En febrero los precios crecieron un 2,2% en tasa interanual. Algo que, afirman, se está empezando a notar en las presiones salariales, sobre todo en Estados Unidos.

Desde  el punto de vista de la renta variable, creen en la firma que las acciones seguirán subiendo conforme lo hagan las ganancias empresariales. “Aunque la tasa de crecimiento interanual podría desacelerarse, los beneficios seguirán mejorando. En contraste, la bolsa podría recibir algún freno por las valoraciones debido a que estamos abandonando este pico de liquidez y la tracción de crecimiento podría desacelerarse en un entorno de subida de precios”, apuntan.  Con todo, no ven en la firma razones para preocuparse, ya que la situación no difiere con la de los patrones de otras fases maduras del ciclo económico.

Por el momento, señalan, el riesgo de recesión es bajo y, “aunque el ciclo económico está envejeciendo, todavía no hemos entrado en un deterioro. En el medio plazo, la renta variable va a continuar batiendo a los bonos y los beneficios deberían seguir siendo clave”. Eso sí, en su opinión “conforme se desacelera el crecimiento, los mercados de capitales van a encontrar más dificultad superando la incertidumbre política y se volverán más volátiles”, señalan.

Por eso es tan importante lo que ocurra la semana que viene, ya que el evento más importante para los mercados no será otro que la reunión de la Reserva Federal (FED) que se celebrará entre el martes y el miércoles. “Una nueva era se inicia también en la institución, sobre todo cuando se prevé que el nuevo presidente, Jerome Powell anuncie una subida de tipos en la primera reunión que preside”, apuntan estos analistas.

Destacan estos expertos que “será muy interesante vigilar al mercado de bonos, sobre todo si los miembros del FOMC señalan a una cuarta subida de tipos este año”. Hasta ahora el consejo estimaba tres alzas. Algo que no descartan en la firma debido al impulso económcio que podría generar la reforma fiscal de Trump. “En cualquier caso, indican, la subida de tipos hasta el 1,25% ha sido inusualmente moderada durante el ciclo actual que empezó hace 800 días, o 27 meses”.

 

Tipos de la FED Allianz

 

También esta semana habrá que esperar una decisión monetaria del Banco de Inglaterra y la publicación de varios datos de PMI. El viernes las peticiones de bienes duraderos.