ANÁLISIS FUNDAMENTAL: SECTOR PETRÓLEO Y ENERGÍA
Ocho meses de guerra en Irán: el mayor shock de oferta de la historia del petróleo.
El cierre del estrecho de Ormuz y los ataques a infraestructuras en el Golfo han provocado la mayor disrupción de suministro de petróleo registrada nunca. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) prevé que este año la oferta mundial caiga 5,8 millones de barriles diarios y la demanda 2,6 millones, de modo que el mercado seguirá en déficit hasta final de año. La escasez de diésel se prolongará hasta 2027. El Brent promedió 114 dólares en septiembre y se mueve entre 110 y 115 dólares, y no se espera que baje mientras no se normalicen los flujos desde Oriente Medio.
Gas: Europa entra en el invierno con los almacenes a tres cuartos.
El gas es más difícil de sustituir que el petróleo cuando se cortan las rutas habituales. El TTF holandés ha superado los 97 euros/MWh, su nivel más alto desde diciembre de 2022, con los almacenes europeos al 74,6% el 25 de octubre, lejos del objetivo legal del 90%. En España, la tarifa regulada del gas (TUR) es alrededor de un 15% más cara desde el 1 de octubre, y parte de la subida ha quedado aplazada porque el Gobierno ha limitado al 35% el aumento del componente de materia prima.
Inflación al alza y bancos centrales de nuevo en modo restrictivo.
La energía ha devuelto la inflación a máximos desde 2023: un 3,8% en la zona euro y un 4,9% en España en septiembre. El BCE subió en septiembre los tipos por segunda vez este año, hasta el 2,50%, y la Fed lo hizo por primera vez en más de tres años, hasta el 3,75%-4,00%. El mercado espera nuevas subidas de ambos antes de fin de año. A esto se suma la tensión en la deuda europea: el bono francés a 10 años supera el 5%, su nivel más alto desde 2002.