Errar es de sabios, sobre todo si quien ha cometido error aprovecha para enmendarlo y aprender. Si no es así, entonces chocamos una y otra vez con la misma piedra y, bueno, la sabiduría entonces brilla por su ausencia.
 


Hace algunos meses Devere Group publicó un informe realizado con las conclusiones de una encuesta realizada entre unos 900 clientes de su departamento de grandes patrimonios. Esto les permitió detectar los cinco principales errores que comenten los inversores más ricos.

Y lo que más sorprende, quizá, es que los errores que cometen los grandes patrimonios son muy parecidos a los de ahorros más limitados:

1- No diversificar. Esta sería la A, del abecedario del inversor y a veces no se cumple. Casi uno de cada cuatro inversores de grandes patrimonios no han diversificado bien sus carteras. Los autores del informe decían que, en cualquier caso, hay que hacerlo bien. “La diversificación sólo tendrá valor si se usan activos con un perfil de riesgo diferente”.

2- Invertir sin un plan. Los expertos dicen que “al menos que no se disponga de un plan de inversión, se estarán apostando y no invirtiendo. En la encuesta los millonarios se confesaron y un 22% admitieron que no contaban con esa hoja de ruta.

3- Tomar decisiones emocionales. Alrededor de un 20% de los grandes patrimonios dicen que este sería su principal talón de Aquiles. “La mayor parte de las decisiones en la vida son emocionales en algún grado, pero dejar que el corazón actúe demasiado puede ser letal cuando hablamos de inversiones”, aseguran en la firma. Para evitarlo, los expertos aconsejan contratar a asesores profesionales.

4- No revisar las carteras con frecuencia. Alrededor de un 16% no analizan la evolución de sus portfolios con regularidad.

5- Fiarse demasiado en rentabilidades pasadas. En concreto, alrededor de un 14% de los clientes de grandes patrimonios que participaron en la encuesta reconocieron fijarse demasiado en las rentabilidades históricas y no darle importancia a las expectativas futuras.

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