En negativo desde el viernes de la semana pasada cuando conocimos el dato del PIB americano correspondiente al tercer trimestre y que hace pensar en un aterrizaje de la economía más brusco de lo esperado. Las pérdidas persisten hoy en los tres índices. Ante esta situación cualquier dato que apoye estas expectativas que llave a pensar en un menor crecimiento de la economía será interpretado como negativo. Por ello mañana estaremos pendientes de los datos sobre la confianza del consumidor y el índice de productividad que nos ayudarán a medir el pulso a la economía.