La constructora cerró el pasado ejercicio con pérdidas de 46,3 millones de euros, con respecto a las pérdidas de 724,3 millones de euros que obtuvo en el 2014.
 
FCC aumentó sus ingresos en 2015 un 2,2% hasta los 6.476 millones de euros. Esta mejora se basa en el incremento del 9,8% de la facturación en los mercados internacionales, con crecimiento en todas las áreas de negocio, especialmente relevante en Agua (+39,5%). FCC Industrial logró un crecimiento de ingresos de un 7,5% y del Ebitda en un 3,8%, a través de nuevas sinergias implementadas entre compañías del Grupo.  

Por el contrario, la cifra de negocio cedió en España un 3,7%, hasta los 3.407,8 millones, debido principalmente a la contracción del 13,4% de los ingresos domésticos en el área de Construcción, consecuencia del descenso continuado de la inversión en infraestructuras durante los últimos años.  



En este escenario, el Grupo redujo su resultado neto negativo hasta los 43,6 millones de euros frente a los 724 millones de pérdidas del año anterior. De no haber sido por el impacto de actividades interrumpidas y dotaciones realizadas en el proceso de saneamiento, el beneficio habría alcanzado los 35,1 millones de euros.  
Entre las líneas de acción del pasado año, Jarque destaca que “nos hemos concentrado en trabajar como Grupo con sinergias en aspectos estratégicos, nuevas estructuras en diferentes áreas y reducción de costes”. La ampliación de capital por 709 millones de euros aprobada el 17 de diciembre pasado y la quita negociada y comprometida de al menos el 15% del llamado Tramo B de la deuda están también entre los grandes hitos de 2015. “Estas operaciones reforzarán la estructura de capital y financiera del Grupo. Además, nos permitirá reducir deudas, reforzar Cementos Portland y aprovechar recursos para otros fines corporativos estratégicos”, asegura el primer ejecutivo de FCC. En palabras del primer ejecutivo y CEO de FCC, Carlos M. Jarque,    “2015 ha sido un año de profunda transformación en los ámbitos operativo, financiero y de gobernabilidad del Grupo”.

El resultado bruto de explotación (Ebitda) mejoró un 1,3%, hasta los 814,6 millones, pese al efecto derivado de la menor venta de derechos de emisión de CO2 en el área de Cemento. Sin el efecto de esta menor venta de derechos, el resultado bruto de explotación aumentó un 2 3,5%. A este crecimiento del Ebitda han contribuido los ahorros conseguidos en Servicios Corporativos.

A cierre del año, las áreas de Servicios Medioambientales y Gestión Integral del Agua  suponen un 79,3% del beneficio bruto de explotación del Grupo, mientras que el 20,7% restante proviene de las actividades cíclicas, vinculadas a la construcción de infraestructuras y edificación.

La deuda financiera neta a 31 de diciembre pasado alcanzó los 5.473,6 millones de euros, lo que representa una reducción de 243,9 millones respecto a septiembre pasado y un aumento de 457,6 millones de euros respecto al cierre de 2014. Este incremento es consecuencia principalmente de la reclasificación a largo plazo de activos financieros en el área de Construcción, el efecto neto del tipo de cambio sobre la deuda denominada en moneda extranjera y la reducción del saldo de caja.

En cuanto a la cartera de negocio, la cifra alcanzó a cierre del pasado año los 32.500 millones, en línea con los 32.996 millones de cierre de 2014. Esto supone mantenerse en la cota de máximos históricos de los últimos años. El negocio del agua representa el 44,4% del total de la cartera, mientras que a Medio Ambiente corresponde el 36,4% y a Construcción el 19,2% restante.