España y Reino Unido son los dos países europeos en los que se dedican más de 45 horas de trabajo semanales, según un estudio elaborado por el Centro de Recerca Económica y Social de Catalunya (CRESC) y presentado hoy por UGT de Catalunya. El informe, que se enmarca en la campaña de la UGT 'A les sis a casa!', pretende abrir un debate en los centros de trabajo y en la sociedad española sobre la "gestión" correcta de las horas de trabajo, según explicó la presidenta de AMIC-UGT, Raquel Gil. El estudio refleja que a lo largo de estos años en Europa la tendencia era la de reducir el tiempo de trabajo --la media europea era de 37 horas en 2005--, pero España y Reino Unido son los países que en este tiempo han ido alargando los horarios, sobre todo en altos ejecutivos de empresas.
La media diaria de desplazamiento es también un punto a tener en cuenta. Holanda es el país que más invierte, con 46 minutos, seguido de Alemania, con 42, y España se posiciona en séptimo lugar, con 37,5 minutos diarios.

Según el director del estudio, Eloi Moya, "los desplazamientos para ir a trabajar se sitúan ya en una hora en Catalunya y eso conlleva que si trabajas ocho horas, ya dedicas dos más en desplazamiento y una hora en comer, lo que hace que pases fuera de casa 11 horas", lamentó.

España además es el país que tiene más personas que trabajan por la noche, con una frecuencia de 15 días al mes, un 36,3%, muy superior a los otros países, ya que Dinamarca o Países Bajos no llegan al 5%.

Otro punto que destaca el informe es el inicio de las jornadas. En España se empieza a trabajar entre las siete y las diez de la mañana, y la jornada finaliza entre las seis y nueve de la noche. Reino Unido es uno de los países que finaliza antes su jornada --a las seis de la tarde--, aunque "se tiene que tener en cuenta que los países europeos, sobre todo los nórdicos, son los que dedican menos tiempo a la comida, por eso pueden llegar antes a casa", afirmó Moya.

Las diferencias laborales entre hombres y mujeres se hacen evidentes en el informe. La mujer continua invirtiendo más tiempo en las tareas domésticas, a pesar del trabajo que realiza fuera del hogar, lo que hace que haya una "sobrecarga laboral".

Por su parte, Gil lamentó que "no se avance con el tema de no hacer más de ocho horas de trabajo" y afirmó que la "política de las 65 horas que se quiere implantar será un error para la salud del trabajador". Además, explicó que aquí se tiene una "cultura de trabajo de disponibilidad total y eso no puede ser, ya que si se trabajan más horas, deben subir los salarios".

Gil advirtió de que "si nos encontramos en momentos de cambio por la situación económica, las empresas deberían aprovecharlo para hacer una política más sostenible y adaptable a todos los trabajadores, sobre todo para las mujeres, que son las que continúan pagando la distribución del tiempo".