
El Índice de Precios de Consumo (IPC) elevó su tasa interanual en marzo hasta el 3,3%, su lectura más alta desde junio de 2024, por la subida de los carburantes derivada del conflicto en Oriente Próximo, según los datos avanzados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
En caso de confirmarse esta lectura, supondría que la tasa anual aumenta un punto, ya que en el mes de febrero esta variación fue del 2,3%. El INE publicará los datos definitivos del IPC de marzo el próximo 14 de abril.
La agencia estadística ha explicado que en el repunte de la inflación de marzo ha influido la subida de los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales. También, aunque en menor medida, el descenso de la electricidad, menor que el del año pasado, y el aumento de los precios del gasóleo para calefacción, que bajaron en marzo de 2025.

El INE incorpora en el avance de datos del IPC una estimación de la inflación subyacente (sin alimentos no elaborados ni productos energéticos), que en marzo se mantuvo en el 2,7%, la misma tasa que en febrero.
De confirmarse esta tasa del 2,7%, la inflación subyacente continuaría en sus valores más elevados desde agosto de 2024.
En términos mensuales (marzo sobre febrero), el IPC subió un 1%, su mayor alza mensual desde junio de 2022, cuando se disparó un 1,9%, una vez iniciada la guerra en Ucrania, que arrancó en febrero de ese mismo año.
Por su parte, el IPC armonizado (IPCA) incrementó ocho décimas su tasa interanual en marzo, hasta el 3,3%, con una variación mensual del 1,5%. La inflación subyacente del IPCA se estima en un 2,8% para el tercer mes del año, según apunta Estadística.

