El importe de los billetes y monedas de pesetas aún sin canjear por euros asciende a unos 1.768 millones de euros -294.170,4 millones de las antiguas pesetas-, a pesar de que ya se han cumplido diez años desde el nacimiento de la moneda única. Según datos del Banco de España, correspondientes al pasado noviembre, aún quedan sin canjear unos 949 millones de euros en billetes y 819 millones de euros en monedas, si bien el importe total se ha reducido en 28 millones de euros con respecto a octubre.
Con los más de 1.700 millones de euros aún en pesetas se podría comprar en el mercado empresas como Técnicas Reunidas o Bolsas y Mercados Españoles (BME) y harían falta poco más de 200 millones para alcanzar el valor en Bolsa de Telecinco.

De acuerdo con las cifras del Banco de España, desde enero del año pasado el importe de los billetes de pesetas ha pasado de 967 a 949 millones de euros, mientras que las monedas de pesetas se redujeron de 821 a 819 millones de euros, cifra que se ha mantenido inalterada desde agosto de 2008.

En enero de 2002, cuando se empezaron a canjear billetes y monedas de la antigua divisa por euros, había en circulación unos 48.750 millones de euros en pesetas, de los que aproximadamente 46.230 millones eran billetes y 2.520 millones eran monedas.

Hace un año, en noviembre de 2007, el importe era de 972 millones de euros en billetes y 821 millones de euros en monedas, casi 1.800 millones de euros.

Este año se cumple una década desde que el euro comenzó a utilizarse en las transacciones electrónicas en los mercados de capitales internacionales, aunque su introducción física no se produjo hasta enero de 2002, que fue cuando los billetes y monedas de euro comenzaron a llegar a las carteras y los bolsillos de los ciudadanos.

Los españoles abandonaron las pesetas el 1 de marzo de 2002, fecha en la que se vieron obligados a efectuar todos sus pagos en euros, tras 133 años de uso.

Los mayores volúmenes de canje de pesetas suelen producirse en verano, Navidad y Semana Santa, especialmente en zonas turística con presencia de visitantes extranjeros, que aprovechan su regreso a España para cambiar pesetas adquiridas en viajes anteriores.

Los expertos creen que habrá grandes cantidades de pesetas que nunca se canjearán, al ser parte de colecciones numismáticas, estar fuera de España o haberse extraviado.