Añadir Estrategias de Inversión en Google

La crisis de confianza sobre las finanzas del vecino galo no cesa. Ayer el Gobierno no atendió una sola de las reivindicaciones de las fuerzas sociales y el mercado teme que el conflicto en las calles se prolongue y, sobre todo, que no se alcance ningún acuerdo para reducir el déficit público previsto en el 6,5% para el ejercicio actual.

Así, mientras la rentabilidad del bono alemán se situaba en el 3,39%, bajando un 0,7%, el bono francés alcanzaba el 5,12%, con subida del 2,68%, y tocaba niveles del verano de 2002. Los países periféricos como España, Italia o Grecia también registraban alzas en su referencia de deuda pública a ese plazo: el español al 4,11% (+1,01%), en Italia se movía en el 4,66% (+2,01%) y en Grecia alcanzaba el 4,48% (+1,36%).

El mercado presiona con esas ventas que provocan la subida de los tipos y la caída de los bonos para que Francia llegue a un acuerdo para poner fin a sus desajustadas cuentas públicas.

Si tomamos como referencia el precio oficial del dinero, en la eurozona la referencia es el 2,65% tras la última subida de cuarto punto por parte del Banco Central Europeo (BCE), mientras que en Estados Unidos la Reserva Federal tiene fijado su tipo de intervención entre el 3,75% y el 4%. Diferencias entre Francia y Estados Unidos, entre los tipos de la FED y del BCE que evidencian esa falta de confianza ya que han perdido la correlación que sí mantienen otros países del euro.


Patrick Barbe, gestor de Neuberger apunta a que ahora “necesario ofrecer tipos de interés más altos para emitir deuda, especialmente cuando un emisor recurre a un endeudamiento elevado y tiene intención de seguir haciéndolo, como es el caso de Francia, donde el gasto público lleva años aumentando de forma constante: dado que Francia tiene el mayor déficit de la zona del euro, es el país más afectado”, explica. 

Y añade: “Teniendo en cuenta los fundamentales económicos de Francia, su calificación crediticia y el cumplimiento de su objetivo de emisión anual (se ha completado el 92% del programa anual de OAT), creemos que la magnitud y la rapidez con las que se ha ampliado el diferencial de los OAT son algo excesivas”, concluye.

Asegurar la deuda

Otro muestra de la desconfianza del mercado sobre la deuda francesa es la subida del coste de asegurar la deuda a través de los CDS (Credit Default Swap) que hoy alcanza ellos 86,28 puntos, lo que significa que la cobertura obligaría a gastar 8.628 euros por cada millón de euros. Este coste es de 12.150 euros en el caso del bono alemán. El nivel alcanzado está próximo a la deuda de la India (87,67), aunque Francia mantiene una calificación de A+ frente al bono indio que cuenta con el BBB. En la mitad de la tabla de estos CDS se sitúa España con 30.630 euros para cubrir el millón, inmediatamente por delante de Estados Unidos donde esta cifra se eleva hasta los 33.770 millones y eso que el gigante económico cuenta con mejor rating que el Reino español.

 Francia tiene el colchón del BCE que podría intervenir comprando la deuda del país. Estas intervenciones del banco emisor europeo son una garantía añadida. Comprar bonos franceses (sin riesgo de moneda ya que estamos en la eurozona) al 5,12% puede empezar a resultar más que atractivo.