Gonzalo Cañete, ejecutivo de ventas y analista de mercados de Swissquote, analiza un mercado marcado por los Bancos Centrales, el petróleo, las elecciones americanas, el Brexit y Deutsche Bank.

Trump vuelve a perder el segundo debate de cara a las elecciones presidenciales, llegando a este encuentro debilitado por los oponentes que hay dentro de su partido. Además, las elecciones están a la vuelta de la esquina, como también una posible subida de tipos en EEUU. ¿Cómo puede influir esto en el mercado?
Si la Fed sube tipos, será en diciembre, mientras que las elecciones son en noviembre. De hecho, parece que no subió tipos en septiembre por dar oxígeno al partido demócrata, que está en el poder, y que no daría buena imagen a éste presentarse a las elecciones con el mercado cayendo, como dijo Donald Trump.

El debate de la última noche, ha sido un debate en el que Trump se ha presentado sin el apoyo de algunos de los miembros de su partido que han admitido abiertamente que no van a votar a favor de él. Este es el principal obstáculo del mercado, pues Trump es el mismo que habla de hacer una auditoría a la Fed, que plantea que se cuestione el papel de EEUU en la OTAN, es decir, que rompe con la agenda del país en los últimos años. Incluso Trump habla de Oriente Medio y cambia el guión del CFR (Council on Foreign Relation) de EEUU. Sin embargo, Hillary Clinton es la que seguiría el guión. Además, Clinton recibe mucho más apoyo financiero y mediático que Trump, por lo que Trump es hombro predicando en el desierto. Y, si gana finalmente Trump, se habla incluso de una posible QE trimestral, por lo que quedaría más lejos aún la subida de tipos.

La libra sigue bajista tras el “flash crash”. ¿Cree que este fuerte movimiento de caída se debió a las amenazas de un Brexit duro o por un error técnico?
El “flash crash” yo sospeché en principio que vendría de Alemania, pues solo una mano fuerte puede mover así la libra. Pero también es cierto que el movimiento es tan agresivo y rápido que se ha atribuido a algoritmos. Hay una publicación online de Financial Times justo en el momento en el que se produce el crash de un comentario de Hollande hablando de un Brexit duro, pero no creo que haya un ordenador capaz de leer esa noticia al segundo y provocar ese movimiento.

Lo que sí sucede es que, si cogen un gráfico con velas diarias de la libra, desde el Brexit se canalizó el precio en un rango concreto que, si proyectamos hacia abajo vemos que el “flash crash” lo sobrepasa aunque enseguida consolida en el límite inferior de ese rango. Bajo ese límite había muchas órdenes de compra y, es normal que si produjo un golpe fuerte de venta contra la libra, entraran muchas órdenes en el límite de proyección a la baja.

Irak dice que piensa aumentar la producción y el precio del crudo hoy está bajando, justo después del preacuerdo para congelar la producción.  ¿Cree que puede llevar al traste la revalorización del crudo?
Creo que es puro humo. La guerra del precio del crudo ha terminado, pues el único objetivo que existía era llevar a Rusia a un colapso económico, lo reflejó el bono de Rusia a 10 años, el crack del rublo contra el dólar, pero esa estrategia falló. Arabia Saudí acumulaba un gran déficit y tenía que darle salida, por lo que ahora eso ha cambiado.

El West Texas muestra un claro patrón alcista que puede llevarlo a los 70 dólares por barril en máximo dos o tres meses, sería un sprint rápido, pues estamos hablando de un H-C-H invertido. Probablemente la parada sean 60 dólares por barril, el último máximo alcista. Lo que muestra que es muy probable que esto se produzca son las commodities currencies, pues cuando miramos el dólar contra el rublo, la corona noruega, o el dólar canadiense (divisas altamente dependientes del crudo) todas ellas muestran patrones de fortalecimiento contra el dólar, solamente justificables porque el mercado está descontando que el petróleo se está acercando a una zona fronteriza en el petróleo, los 50 dólares por barril. Esta subida vendrá con algún evento catalizador que dispare el crudo, como el corto de comunicación entre EEUU y Rusia en el terreno de Siria.

La inflación en la zona euro podría acercarse al objetivo del Banco Central Europeo (BCE) a finales de 2018 o principios de 2019, ¿cree que confirma que no habría tapering adelantado por parte del BCE, como se comentó la semana pasada?
Estamos ante el mayor experimento monetario de la historia y ante la burbuja de la deuda, el “Crexit” (credit exit), pues es una época de extrema liquidez que no acaba de llegar a la economía real, no se traduce en movimiento de las cifras macro, ni siquiera en EEUU. Además, se están acabando los activos que comprar y en el futuro veremos que anuncian la compra de hipotecas.

La política monetaria del futuro apunta a que, debido a que las tasas negativas han llegado para quedarse, haya una reducción del dinero en efectivo, imposición del dinero solamente electrónico y tasas impositiva de interés negativo contra la cuenta corriente para “o consumes, o te cobro”.

Las cifras hablan solas: la mayor tasa récord de crédito y deuda en Occidente, y la mayor tasa récord de ahorro en Asia. Asia tiene casi 10 veces más ahorro que Occidente.
 
Se teme que Deutsche Bank sea un nuevo Lehman Brothers mientras el Gobierno alemán se niega a rescatarlo y podría aumentar inversión alguna de sus accionistas actuales. ¿Qué salida le ve al banco alemán?
Las inyecciones privadas con aumento de capital es lo que ellos esperan. Es cierto que el guión es muy similar al de Lehman Brothers, pero no puede quebrar porque es el banco más grande de Europa. Con respecto a las similitudes con Lehman, hace unos días vimos un rumor de posible aumento de participación de un fondo de Catar, que ya posee el 10% del DB tras comprar en 2014 una participación importante y este mes de julio opciones de compra. El rumor se desmintió, pero el dinero entró en DB. Esto nos recuerda a cuando antes de la quiebra de Lehman, un fondo surcoreano dijo que aumentaría su participación y, cuando lo hizo, produjo una subida fuerte antes de la quiebra. Los gráficos son muy simétricos.

Por otro lado, Deutsche Bank no sólo sufre las sanciones que tiene ahora sobre la mesa por parte de EEUU, también el problema es la suma de otras sanciones. Además, esta sanción se ha tomado como la respuesta al castigo fiscal que en Europa se le ha dado a Apple y Amazon. Lo que preocupa de DB es que es banca de inversión y comercial, por lo que lo que afecta a familias y tejido social europeo.

Por no hablar de todo el ruido que hay de fondo en Europa y que no se está poniendo sobre la mesa, como las crisis políticas, los referéndums, la tensión civil, los refugiados… hace poco tres gobiernos, entre ellos Alemania, recomendaron que se acumulara comida y agua, lo que no da buena vibración a la sociedad.

Tampoco debemos olvidar el tema estrella, que es Siria y las declaraciones del jefe de Estado de EEUU diciendo que, si Rusia continuaba con los ataques armados en Siria, sus intereses se verían atacados, incluso ciudades rusas. Esto se entiende como una amenaza contra Rusia. Esto es un campo de cultivo para un conflicto bélico a gran escala.