Teniendo el poder Legislativo dividido en EEUU entre republicanos y demócratas va a haber mucho ruido y volatilidad en los mercados. Al no tener mayoría demócrata en el Congreso, Obama va a tener que pactar con los republicanos, los cuales, tienen una postura más dura de sus políticas presupuestarias. Si no se llega a un acuerdo, EEUU entrará en recesión y habrá recortes importantes en la renta variable. 


En cambio, si se llega a un acuerdo para solucionar el Fiscal Cliff, el país crecerá en el primer trimestre 1,3-1,5%, para luego crecer a niveles del 3% en los siguientes meses. Creemos que llegarán a un acuerdo durante el primer trimestre, no sólo abordando el Fiscal Cliff, sino también el tope de gasto y el déficit de su economía. Esto dará alivio a los mercados y la renta variable, apoyada también por el QE3, podría seguir subiendo también la primera parte del 2013.

Bernanke parece que va a seguir en su cargo de presidente de la Fed los próximos dos años y después será sucedido por alguien con sus ideas. Hoy por hoy es necesaria la política expansiva, si no, no creemos que la economía americana pueda crecer a ritmos superiores al 2,5% para generar empleo.
Al no afrontar un problema de hiperinflación, el sector inmobiliario estadounidense está creciendo y se está facilitando el acceso al crédito, lo que hace que la economía americana tenga un sustento.

Con todos los ajustes presupuestarios que está habiendo en Europa y el des apalancamiento de las empresas se está llegando a crecimientos negativos. Una vez que se aparte el riesgo sistémico de la UE, los políticos empezarán a mirar políticas de crecimiento.

En Grecia se está empezando a negociar una quita adicional de la deuda griega. Probablemente Grecia acabe el año con unos niveles de deuda en torno al 170% sobre el PIB, cuando se estaban esperando niveles muy inferiores. Ahora vemos que el país está haciendo los recortes que se le exigían, sin embargo, Europa está tensando aún así la cuerda para garantizar que el país cumple con los recortes marcados. Aún así, la ayuda económica llegará en el último momento.

Empezamos a mirar de una manera más positiva a la deuda periférica. Gracias al mensaje de Draghi avisando de que no dejará caer a ninguna economía. Pero, por ahora, lo que sí nos parece atractivo es la deuda corporativa periférica, compañías que tienen, no obstante, poca exposición a los mercados de los que proceden.

En cambio, quizás deberíamos salir de deuda corporativa de EEUU, que ya ha corrido mucho, y enfocarnos a la de países emergentes. En renta variable confiamos en la defensiva y la de países meramente exportadores. Buscamos el mismo perfil de empresas para apostar en renta variable como en renta fija. En materias primas, seguimos apostando por el oro, porque seguirá siendo un activo estratégico y puede finalizar el año cerca de los 1.800 dólares la onza y, en dos años y medio, lo tendremos en 3.000 dólares.