José Luis Cava plantea como idea central que podríamos estar en un entorno en el que “los gobiernos provocan la volatilidad de los mercados para sacar provecho”, apoyándose en ejemplos concretos. Señala que desde la llegada de Trump los movimientos bruscos “están marcando máximos históricos” y que existen “manos misteriosas” que se posicionan antes de noticias relevantes. 

Como prueba, destaca una operación en petróleo donde alguien abrió cortos por “750 millones” apenas “21 minutos antes” de los anuncios clave de Irán, lo que le lleva a concluir que “tenía información privilegiada”, ya que un operador normal habría actuado de forma progresiva y no con toda la posición de golpe.

A partir de estos patrones, sostiene que “están especulando todos” —incluyendo gobiernos y grandes actores— y que el propio mercado se ha convertido en un campo de batalla adicional donde se utilizan ventajas informativas.

También analiza por qué Emiratos Árabes Unidos pide un swap de divisas a EEUU pese a tener grandes reservas, concluyendo que buscan que Estados Unidos “comparta el coste de la guerra”. En términos de mercado, plantea dos escenarios: si no reciben financiación, podrían verse obligados a vender activos, lo que presionaría a la baja; si la reciben, “las bolsas podrían subir un poquito más”.