Dentro de las perspectivas del segundo semestre, Deutsche Bank se muestra optimista con la renta variable. La española, dice Diego Jiménez Albarracín, de Deusthe Bank, que no está cara a los múltiplos a los que cotiza. 

Ahora mismo no podemos decir que la renta variable española esté cara con los múltiplos a los que está cotizando, quizás un poco por encima de su media, pero esperamos una mejora de estimaciones para el 3-4 T de 2014 y en 2015, lo que hará que los múltiplos se reduzcan y hará que esté barata.

Tenemos cuatro grupo de valores: Compañía que cuentan con modelo de negocio incontestable con prestigio a nivel mundial como Amadeus o Inditex, compañías con visibilidad y recurrencia de resultados y comprobada rentabilidad por dividendo como Iberdrola o Enagás. Compañías que se puedan beneficiar del ritmo de crecimiento global, como ArcelorMittal u OHL y empresas del sector financiero doméstico que después de tantos años de crisis pueden ver la luz al final del túnel, como es el caso de Bankinter.

Lo primero que tenemos es que todas las turbulencias que están afectando al sector bancario portugués y europeos no creemos que tengan incidencia en nuestra banca doméstica. También esperamos que en los test de estrés nuestros bancos salgan reforzados con las ampliaciones de capital que se han dado en el sector y además esperamos que en estos resultados empresariales que se publican ahora veamos una paulatina mejora, tanto del crédito como de los márgenes y ratios de morosidad y esperamos que los bancos puedan llevar a cabo su negocio.

Tanto en EEUU como en Europa apostamos por sectores cíclicos. Nos parece que en esta parte del ciclo económico más avanzada en EEUU y que es más pujante en Europa, apostamos por consumo cíclico, sector financiero a pesar de que en Europa tenemos más cautela pero optamos por aseguradoras, bancos asociados a mercados de capitales porque han subido mucho las operaciones corporativas y también apostamos por el sector tecnológico, por todas las compañías que tengan ventajas competitivas y tengan posibilidades de conseguir parte de ese gran pastel.


Creemos que la subida de la bolsa japonesa en 2013 fue espectacular, entendíamos como lógica una corrección pero estamos viendo un compromiso con la debilidad del yen y un impacto en la economía real de estas medidas tomadas por el gobierno de Abe que nos hacen ser optimistas con la economía.

La primera subida de tipos no la esperamos hasta la segunda mitad de 2015 y eso es lo que descuenta el mercado. Aunque ahora mismo es el gran riesgo de la renta varible mundial, también vemos que tanto Yellen como el resto de miembros de la FED está preocupados por la estabilidad de los mercados financieros y no tomarán ninguna decisión que haga daño a la recuperación

De cara al verano hay que tener mucha cautela pero el optimismo y apostar por la renta variable deben ser clave.