Gemma Hurtado, gestora de fondos de Mirabaud, analiza la situación de la banca europea tras los test de estrés.


¿Qué valoración hacen de los resultados de los test de estrés?
A nivel general valoramos los resultados como positivos. De las 130 entidades evaluadas, 25 suspendieron y sólo 13 se verán obligadas a presentar planes para recapitalizar sus niveles de capitales bajos. Además, nos ha proporcionado una foto del sistema bancario europeo, lo que debería aumentar la confianza en él.
En España valoramos los resultados muy positivamente, pues a nivel agregado han mostrado uno de los niveles de solvencia más altos fruto de los esfuerzos de los últimos tres años.

¿Cómo ven a Liberbank, único banco español que suspendió?
Suspendió en la parte de los AQR, que quedó por debajo del capital mínimo exigido del 8%. Pero hay que tener en cuenta que este resultados fue a cierre de 2013, pero en mayo de este año hizo una ampliación de capital que, junto con los 63 millones de la conversión de híbridos, cambia el perfil de solvencia. Si se hubieran tenido en cuenta estas medidas, el resultado del AQR habría sido del 11,82%, quedando situada la entidad en la parte media alta de la tabla del sector bancario.
A nivel de valoración pensamos que está atractivo, cotiza a 0,7 veces valor en libros, por debajo de la media del sector bancario español.

¿Cree factible que un único regulador (MUS) controle todos los bancos europeos a partir de noviembre?
Sí, además, es razonable que lo haga. El BCE ha sido quien ha soportado con su balance estos años la financiación del sistema bancario cuando el interbancario desapareció. Además, ha participado de forma activa en los programas de ayuda que han existido y lo sigue haciendo con las barras de liquidez y la compra de ABS. Por lo tanto, la creación de un Mecanismo Único de Supervisión (MUS) debería aumentar la trasparencia dentro del sector, la cual, sólo puede tener consecuencias positivas.

¿Cree que estas pruebas han puesto de manifiesto una brecha entre los sistemas bancarios de los países periféricos?
Es cierto que los resultados de los bancos italianos, griegos y portugueses que han suspendido no son buenas noticias pero, más allá de que tengan que presentar planes de recapitalización, no consideramos que deban convertirse en un estigma para los países en los que están domiciliados, ni que se haya abierto una brecha entre los países periféricos por esta razón.

Entonces, ¿estamos preparados para compartir riesgos a nivel europeo?
El BCE así lo ha expresado repetidamente. Hay que recordar que con los test de estrés y los AQR se busca aumentar la trasparencia de los bancos y que se ha conseguido, por lo que partimos de una situación de claridad que nos permite compartir riesgos.

¿Cree que los test de estrés van a reactivar el mercado de crédito en Europa?, ¿y en España?
Lo que debería pasar es que se active la oferta de crédito de inmediato pero, para que se active es necesario que haya demanda y, para que se active demanda es necesario que exista una mejora de las expectativas de crecimiento. Esta expectativa solo se genera si se activan las reformas pendientes.

¿Cree que el Banco de España debería eliminar las limitaciones del pago de dividendos en efectivo de los bancos a tenor de su solvencia?
El BdE eliminará esta medida cuando sea oportuno y la prudencia siempre nos parece la mejor estrategia.

¿Invertiría en bancos españoles?
Buscamos bancos con balances sólidos y con cuentas de resultados que les permitan sacar provecho de una mejora de las expectativas económicas y de una vuelta a los crecimientos de crédito. Por ello, estaríamos pendientes de la evolución macro de la zona europea, y un debilitamiento de las economías vecinas tendría un efecto negativo en las expectativas del sector bancario español, siempre muy ligado al ciclo.