Las dudas sobre la economía en China y Japón y la incertidumbre sobre Ucrania vuelven a incrementar ligeramente la aversión global al riesgo, a pesar de los favorables indicadores económicos de EEUU y Europa.
Recordamos que la semana pasada el buen dato de empleo y el ISM dieron soporte a las bolsas en EEUU, aunque la caída en la tasa de paro ha vuelto a reavivar el temor a que la Fed pueda subir los tipos de interés antes de lo estimado previamente.

En este contexto los datos macro siguen favoreciendo a las divisas cíclicas, y el Euro y Libra tal y como venimos comentando los últimos meses alcanzan nuevos máximos rozando los niveles de 1,40 y 1,70 respectivamente en sus cruces contra el dólar. En el caso de la moneda única, seguimos insistiendo que la entrada de flujo de capitales sigue siendo consistente apoyada por el superávit de la balanza por cuenta corriente, competitividad de sus exportaciones, mayor exposición a su deuda periférica y renta variable con mayor potencial de revalorización que la americana tanto en productividad marginal como en beneficio. Hoy estaremos atentos a la rueda de prensa de Dragui, donde la ausencia de acciones expansivas añadirá presión compradora al Euro.

Nos sigue llamando la atención el “cable” donde las expectativas de crecimiento de la economía británica seguirán impulsando la fortaleza de la libra. El cruce ya esta prácticamente en 1,70 y el precio descuenta en medio plazo nuevas ineficiencias o máximos por lo menos hasta la zona de 1,80, siendo este escenario incompatible con tímidos repuntes en activos de riesgo. A través de la liquidez del mercado de divisas y de determinados cruces de calado, descontamos nuevos “rallies” en la renta variable global.

Respecto al cruce EURUSD adjuntamos gráfico donde se puede observar el potente cierre del mes de abril y el “wedge” o cono roto definitivamente al alza. Obsérvense los niveles Fibo traspasados y el soporte consolidado en torno a la zona de 1,3850 porque nos vamos hacia la zona de 1,45.

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