Manuel Arroyo, director de Inversiones, explica las perspectivas para la economía y el mercado en 2015 que baraja JP Morgan AM.

Advierten que la volatilidad va a marcar el mercado este 2015, ¿cómo podemos cubrirnos o aprovecharla?
La principal estrategia para protegerse de la volatilidad elevada lo mejor es tener una cartera diversificada por activos a nivel global y con un número elevado de valores, así se minimiza el riesgo de sufrir la exposición a un país, sector, activo que pueda tener problemas.

No obstante, también presenta volatilidades. Si vemos que se amplían los diferenciales en un determinado sector de renta fija, quizás sea el momento de aprovecharlo, o aprovechar correcciones grandes en emergentes.

En general en este año vamos a ver volatilidad en todos los sectores, pero no es necesariamente malo, aunque sí más difícil de gestionar.

La bolsa estadounidense es su activo favorito. ¿Por qué?, ¿qué expectativas manejan para Wall Street?
EEUU va a seguir siendo la economía que más va a seguir creciendo y va a crecer en el entorno del 4%. Además, por otro lado, la Fed, aunque suba tipos este año, va a mantener una política monetaria relajada, lo que empuja a los inversores a activos de riesgo. En este sentido, las valoraciones de la renta variable no son demasiado elevadas. Por tanto, creemos que le queda recorrido a la renta variable. Sí veremos menos rentabilidad que el año pasado y con más riesgo y volatilidad.

¿Cuándo creen que el BCE anunciará el QE?, ¿qué impacto tendrá en los mercados?
El mercado ya está descontando un anuncio por parte del BCE la próxima semana de un QE que podría rondar los 500.000 millones. Sería una sorpresa negativa para el mercado que no lo hiciera.

Con los tipos de interés en la curva de deuda tan bajos, la influencia sería muy reducida. Sí que puede tener influencias positivas en el euro, porque lo va a seguir devaluando frente a las principales divisas, lo que beneficiará el crecimiento vía exportaciones. De hecho, del MSCI cerca de la mitad de los ingresos vienen de fuera de Europa.

¿Cuáles serán las consecuencias de las medidas adoptadas por el Banco Nacional de Suiza en el corto y largo plazo?
De momento está causando muchísima volatilidad. Además, esta volatilidad está afectando mucho a los modelos de inversión de gestores como los hedge funds. El EURCHF ayer se movió 21 desviaciones típicas, por lo que cualquier modelo basado en probabilidades históricas salta por los aires, te obliga a cerrar posiciones y genera una reacción en cadena que contagia de volatilidad al mercado de divisas.

El franco seguirá fortaleciendo frente al euro por el efecto del QE.

Además, a nivel empresarial, podría perjudicar a las exportadoras suizas y habrá que ver cómo afecta a la deflación, que es el motivo por el que el Banco Nacional de Suiza tomó esta medida de forma inesperada.

¿En qué activos basan su apuesta en Europa y en España?
Llevamos mucho tiempo apostando por España. dentro de la zona euro tenemos una clara preferencia por la deuda periférica y en renta variable siempre estamos encontrando oportunidades.

¿Qué esperan de Grecia?, ¿temen un efecto contagio?
Grecia va a generar volatilidad, pero lo importante es que no estamos viendo un efecto contagio. Por ejemplo, desde mediados del año pasado la TIR del bono griego pasa del 5 al 9% y, mientras, la TIR del bono español pasó del 2 al 1 y pico. No está habiendo contagio y, además, la deuda periférica lo está haciendo bien a pesar de que se hable de la salida de Grecia del euro, hecho que no creemos que se dé ni que secunden otros países.

Esperan que el precio del petróleo suba en la segunda mitad del año. ¿Qué animará su encarecimiento?
El principal motor de la caída del precio del petróleo ha sido el exceso de oferta. Desde 1970, las caídas del precio del petróleo que han venido motivadas por una caída de la demanda asociadas con una recensión, han sido malas para la renta variable. En cambio, cuando las caídas del petróleo han venido motivadas por una caída de la oferta, se han asociado con rentabilidades positivas de la renta variable.

En este caso, creemos que la caída del precio del petróleo va a ser positiva en la renta variable. Además, pensamos que está cerca de hacer suelo, pues un retroceso del 50% ya es suficiente como para volver a reactivar la demanda., teniendo en cuenta que el desajuste entre la oferta y la demanda es de sólo 1-1,5 millones de barriles al día en un mercado de 92 millones de barriles. Haría falta muy poco para inclinar la balanza.

En cuanto a las implicaciones macro, está conllevando una caída de la inflación mundial y va a tener un impacto muy positivo en el consumo.