El mercado de divisas sigue inmerso en su espiral de baja volatilidad donde el estancamiento de los frentes geopolíticos y datos económicos de debilidad en Alemania y China mantienen la presión bajista sobre renta variable, la rentabilidad de la deuda y el Euro.
La moneda única en su cruce contra el dólar sigue estancada en un rango semanal muy congestionado que mantiene al cruce entre la zona de 1,3350-1,34. A falta de confirmación después del verano de endurecimiento de la política monetaria por parte de la Fed, el cruce no termina de romper a la baja e insistimos que niveles de 1,3550 devuelven el sentimiento alcista al cruce. Recordar que en términos anuales la cotización actual implica un 50% de retroceso del rango del año anterior y que la Eurozona sigue su recuperación lenta pero sostenida. La debilidad momentánea del Euro debe ayudar al sector exportador incrementando el superávit por cuenta corriente, con una política expansiva que contribuirá a mejorar el crecimiento siempre y cuando el crédito fluya hacia compañías no financieras.

EURO/DOLAR:



Desde el punto de vista técnico, y tal y como comentamos la semana pasada, se puede observar en el gráfico adjunto cómo el fuerte direccionamiento a la baja se dispara con la ruptura de la directriz alcista del “wedge” dibujado desde el “suelo de Dragui” en Jul-12. Nos fijamos cómo el soporte mensual en la zona de 1,3370 se solapa con la media del bollinger o MM20 sesiones, conteniendo por el momento la espiral bajista del Euro que se esta viendo afectado por la fuerte caída de las bolsas europeas durante el verano y el incremento de la aversión al riesgo por la tensión geopolítica. A diferencia de los índices americanos, los europeos como el GER-30 o IBEX-35 han rebotado muy poco desde las correcciones estivales dejando muy poca sombra a la hora de “barrer” las posiciones bajistas.

En otras divisas, seguimos apostando por la libra que durante este año se ha comportado como la más fuerte del grupo G-10, apoyándose en la recuperación de su economía que ya descuenta subidas de tipos en 50 puntos básicos durante 2015 hasta dejarlos en el 1%. La política expansiva del BOE esta dando sus frutos tras las criticas recibidas los últimos años por el consenso keynesiano respecto a la austeridad en el gasto y las compras mensuales de activos. Este año se espera un sólido crecimiento del 3% respecto al 1,7% del año pasado.