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Luis, has trabajado en El País, en Cinco Días, en Invertia, RTVE.... y tienes una experiencia profesional de más de 35 años. ¿Cómo han cambiado los mercados financieros desde que empezaste?
Yo empecé en el año 1986 y este verano he cumplido 40 años de profesión siempre en el mundo de la Bolsa y la inversión. En España han cambiado totalmente los mercados porque entonces no había casi nada. Como dato curioso, por ejemplo, la deuda pública en España era de 90.000 millones de euros y ahora es de 1,7 billones de euros. No había mercados derivados, no teníamos un mercado de deuda profundo como el actual. Como dato curioso, entonces se negociaban pagarés del Tesoro, similares a las Letras del Tesoro pero que en aquellos años sirvieron para aflorar dinero negro. Lo que puede que si estuviera un poco mejor era curiosamente el negocio de la bolsa. Había más negocio de particulares y los volúmenes eran mayores y no estaban fragmentados en varias plataformas como ocurre ahora. Apenas habían despegado los fondos de inversión y eran buenos tiempos con la entrada del capital de KIO (Kuwait Investment Office) y mucho dinero canalizado desde Suiza.
Llevamos mucho tiempo hablando de una futura crisis de deuda, ahora Francia nos da un aviso. ¿se quedará en un susto o hay riesgo de que vaya a más?
Pues sinceramente creo que a nadie le interesa abrir el melón de la deuda porque todos están en situación muy parecida. Francia, Italia, Estados Unidos, Japón, etcétera. La crisis de la deuda en Francia pone sobre la mesa lo complicado que resulta gestionar la eurozona frente a otros bloques económicos donde hay unidad. Pero vamos, yo creo que en general nadie quiere apretar con el elevado endeudamiento de los países que implica tanto a la propia solvencia de los Estados como a los inversores que compran esos títulos normalmente a través de los fondos de inversión. Cualquier default o reestructuración de la deuda de un país grande provocaría un caos financiero.
Últimamente el dólar ha perdido protagonismo como valor refugio. ¿Cómo ves la relación del dólar con el euro? La moneda de la eurozona también sufre por la distinta marcha de las economías del Viejo Continente.
Soy muy partidario del dólar: siempre acaba subiendo, pese a las muchas opiniones que hablan de su sobrevaloración. La razón, a mi modo de ver es el gigantesco tamaño de sus mercados financieros y las multinacionales que se valoran en varios billones de dólares. Creo que sería muy difícil imaginar hace años el tamaño y la importancia de las empresas tecnológicas. Además, Europa tiene unos mercados fragmentados que deberían ya estar totalmente unidos. Y el otro polo de atención es China que ha defraudado muchas veces al inversor internacional. Partiendo de la base de que su moneda no fluctúa libremente, la capacidad de competir de China frente a Estados Unidos como mercado aún está muy lejos. Grandes mercados, grandes empresas y proliferación de fondos ligados a los índices estadounidenses son garantía de compra de dólares y, por tanto, de una divisa que tiene siempre demanda. Coyunturalmente el dólar cuenta con unos tipos de interés más elevados que los europeos, atrayendo también el capital.

Ahora vemos cómo algunas grandes compañías están financiándose más barato que sus propios países. ¿Qué repercusiones puede tener esto en las bolsas y en las empresas?
Venimos de una situación muy excepcional en el tema de la deuda en los últimos años. Sin duda, la más llamativa fueron los tipos negativos por los que los inversores (institucionales) tenían que pagar por prestar dinero a los Estados y también a algunas empresas. Otro punto cambiante ha sido que las empresas ya no tienen el techo que marcan los tipos de la deuda para emitir ellos. El mercado permite a las empresas financiarse a tipos más bajos respecto a los países donde tienen su sede. Se mira más la solvencia y la diversificación de sus ingresos y sus posibilidades de crecimiento. Y esto parece bueno y cada vez se extiende más: ahora el Estado es un emisor más que debe competir con el resto de emisores como ocurre actualmente con la deuda de las tecnológicas que invierten en la Inteligencia Artificial. Los tipos son referencia permanente -a veces obsesiva- para el conjunto de la inversión. Y ahora estamos en momentos de normalización de los tipos. Hay gente joven que se asusta con tipos al 5%, pero son niveles lógicos y asumibles: el inversor en renta fija debe tener un interés real, descontando la inflación. Eso es lo normal, aunque hemos pasado una década inmersos en la anormalidad. Recordemos los elevadísimos tipos que tenía que pagar España antes de tener el paraguas del euro. Tipos altos para atraer capital y para defender una peseta que estratégicamente se devaluaba.
La inteligencia Artificial está cambiando todo, ahora es Microsoft la que va a "incentivar" que se vayan 60.000 personas. ¿Qué futuro espera a las grandes empresas, cómo las ves en 5 años?
En la Inteligencia Artificial estamos familiarizándonos con el producto sin saber muy bien sus consecuencias en el empleo y en la competitividad de las compañías, por no hablar de la amenaza que algunos auguran para el conjunto de la humanidad. La gran pregunta, además las elevados costes que conlleva, es si va a beneficiar a un reducido grupo de compañías o, por el contrario, sus efectos positivos llegarán a todo el tejido económico. De momento su desarrollo más visible se concentra en las gigantescas tecnológicas del Nasdaq. Si tengo que hacer una previsión y a tenor de lo ocurrido en las dos últimas décadas, me temo que la IA puede ser un factor que concentre aún más la riqueza en manos de unos pocos o de unas pocas compañías. Hemos asistido a una concentración continua de la riqueza que se refleja en la composición de los índices bursátiles. Y es que al mercado le gustan los monopolios, una paradoja del tótem del liberalismo económico que son las bolsas. Los analistas recomiendan continuamente las compañías con capacidad para fijar precios y eso es o monopolio o oligopolio en el mejor de los casos.
¿Se está quedando Europa rezagada en los mercados? muchas compañías están infravaloradas pero el dinero no termina de entrar? ¿Qué le falta al Ibex para que despegue?
Falta un mercado único financiero que no termina de cuajar. El inversor en general y la gestión pasiva busca mercados muy líquidos y si tienes poco tamaño, el dinero poco a poco te va ignorando. La verdad es que es para felicitarse el bueno comportamiento del Ibex 35 en los dos últimos años. Por fin, volvimos a estar en el foco mundial (aunque con un peso pequeño) con la recuperación de los nuestros bancos, especialmente los que están más internacionalizados como BBVA y Banco Santander. Pero con la llegada de las grandes tecnológicas estadounidenses, el salto de valor entre uno y otro lado del Atlántico se ha convertido en una profunda sima. Por ejemplo, si miramos el EuroStoxx 50 valores como Santander o Inditex ocupan los primeros puestos. Con 100.000 millones de capitalización eres un grande en Europa. Nvidia vale más de 5 billones de dólares y así el resto de “magníficas” que capitalizan en billones. Europa está tomando ahora medidas para que el ahorro europeo se quede en Europa y no se vaya a Estados Unidos con la creación de estas cuentas de inversión con ventajas fiscales para que el dinero se quede aquí.

La banca española sigue fuerte, buenos fundamentales y grandes campeones internacionales. ¿Seguirá teniendo crecimientos en sus resultados?
El panorama en cuanto a tipos es muy positivo porque siempre aumentan los márgenes y el único problema radicaría en la evolución de la macro. Hemos conocido un mal dato de paro en la reciente EPA y aunque aún es pronto para ser agorero hemos visto que el deterioro económico se traduce en aumento de la morosidad, tanto de las familias como de las empresas. Pero aún es pronto y, además, la banca ha mostrado mucho más cuidado en la concesión de créditos y préstamos en los últimos años. Los bancos españoles son solventes, tenemos grandes entidades presentes en todo el mundo y lo hacemos bien. Ya no solo se van a mercados emergentes, sino que se compite de tú a tú en mercados muy consolidados como Estados Unidos o los europeos. Además, otra prueba de que lo hacen bien es la baja cuota de mercado de la banca extranjera en España. Se temía una gran competencia vía Internet, pero no se han materializado esos temores. Creo que, de momento y ante las abundantes retribuciones al accionista, apoyadas en resultados crecientes, son una opción interesante para invertir.
¿Viene un superciclo de construcción de viviendas?
Estamos obligados a que venga un superciclo de la construcción porque el problema que tenemos de la vivienda es un problema de oferta. Se ha producido una falta de previsión que me deja bastante perplejo, ya que se supone que los que planifican estos temas deben tener conocimiento de los hogares que se crean y de la llegada de emigrantes al país. Tan importante como la construcción de viviendas es dotarlas de servicios y, sobre todo, de buenas comunicaciones con los lugares de trabajo. Está claro que no es fácil ni posible vivir en el centro de las ciudades. España no tiene un problema de suelo como en otros países europeos con una mayor densidad de población. Poner el suelo a disposición de la construcción residencial y unas buenas comunicaciones, un deseo que se mezcla con la tristeza por lo ocurrido esta nefasta semana del gravísimo accidente ferroviario en Urda.

