“Se está intentando mantener a Grecia en una situación imposible. Grecia tiene un déficit exterior del 8% de su PIB, por lo que necesita el exterior sí o sí. Para eliminar esta dependencia debería reducir sus gastos actuales un 25% o mejores sus ingresos en un 50%. Esto es imposible”, critica Víctor Alvargozález, CEO de Profim EAFI.

 


“Aún con todas las ayudas dadas a Grecia, el país en unos años estará como Italia, con una deuda sobre el PIB del 120%. Por ello, es absolutamente surrealista una presencia de Grecia en el euro”, opina el experto. En cambio, “si Grecia tuviera la capacidad de devaluar y las ayudas se hubieran empleado en hacer una transición para crear un país con una divisa competitiva, habría sido bueno para todos”. “España e Italia no son Grecia en absoluto, y menos Irlanda, que ya ha equilibrado sus cuentas, por lo que lo más realista sería llevar a cabo un protocolo para que Grecia salga del euro. Lo demás es mantener un problema eternamente que va a cotar mucho dinero a Europa”.

“Estoy muy desilusionado con las medidas tomadas por el Gobierno”, dice Alvargonzález. “España tiene un déficit público muy elevado y el Gobierno ha cogido el camino fácil, apretando el cuello a los ciudadanos con el aumento de impuestos y cotizaciones y la reducción de pensiones. Sin embargo, la Curva de Laffer indica que hay un momento en que, si se sigue presionando a los ciudadanos con impuestos, se obtiene el efecto contrario al deseado, no se aumentan los ingresos, y llega un punto en el que la recaudación alcanza un tope. Los ciudadanos pueden buscar medios, legales e ilegales, para no pagar tanto e, incluso trabajar menos porque se percibe que se trabaja para el Estado. Además, al subir los impuestos, se reduce el consumo y, por consiguiente, también la recaudación por impuestos indirectos”. En definitiva, “se está desmotivando a quienes van a tener que tirar de la economía, trabajadores y empresarios. Sin embargo, hay las mismas empresas públicas que no se venden y los mismos cargos públicos que sobran”. Por tanto, “cuanta más recesión tengamos, menos interés tengo en la inversión en renta variable española”.
Sin embargo, desde Profim EAFI si aconsejan “elevar el riesgo en la cartera, pero con inversión en países recuperables, EEUU y emergentes”.

“La burbuja inmobiliaria se ha dejado caer. Nadie se ha puesto a ayudar a constructoras e inmobiliarias. Sin embargo, a los bancos se les tiene entre algodones. Por qué no se dejan quebrar entidades que no tienen riesgo sistémico. Hasta que no se cojan determinadas entidades, se lleven al desguace y se vendan por partes, no se solucionará nada, el crédito no fluirá”.

A la hora de invertir en emergentes, “no me complicaría a través de bonos convertibles, ya que es una figura mixta entre renta fija y variable y no tiene tanta liquide”. En cambio, “sería mejor apostar directamente en renta variable emergente y en bonos soberanos de estos países”.

Alvargonzález aconseja que “el inversor agresivo aproveche para invertir aquello que el año pasado estaba mal, como EEUU y Europa, excepto España”.