Gonzalo Cañete,  ejecutivo de ventas y analista de mercados de Swissquote, analiza la situación del petróleo, el dólar, las bolsas y las oportunidades de inversión que esto nos deja. 

El petróleo sigue abaratándose con múltiples factores que lo presionan a la baja. Aún así, ¿cree que hemos visto el suelo?
En absoluto. De hecho, creo que hay una farsa en cuanto a las posibles reuniones que vaya a haber para negociar, pues todo es una guerra encubierta en el terreno económico que se centraliza en el petróleo porque afecta sobre todo al bloque asiático, pero tenemos que deshacer esa madeja para ver los intereses que están haciendo que el petróleo vaya a dirigirse a 20 dólares. El 7 de diciembre digitamos que el West Texas se iría a niveles de 20 dólares y semanas después Goldman Sachs ratificó nuestro análisis.
El tema es serio, pues cualquier posible reunión sobre el petróleo no va a llegar a ninguna parte, por mucho que Rusia o Venezuela pretendan negociar.

Pero, ¿de dónde viene esto? De la crisis de Ucrania, que provocó unas sanciones que cerraron la financiación a la economía rusa. Después vino una caída del petróleo muy estratégica que empujó los rumores de default en Rusia, se disparó la cotización del dólar-rublo… todo un ataque especulativo con el que se arrinconó a la economía rusa y el hecho de que Rusia intervenga directamente en Siria es de los pocos aliados que quedan en oriente del bloque asiático, que son Irán y Siria, muestra claramente dos posturas enfrentadas. Por lo que la guerra de Siria tiene más importancia de la que se le está dando, es un punto de inflexión entre la economía occidental y la economía asiática. Por un lado tenemos a los sunís apoyados por Arabia Saudita, Turquía y EEUU, y por otro lado tenemos al régimen de Assad apoyado por Rusia. Arabia ha hablado abiertamente del envío de tropas a Siria; Turquía podría estar preparando una invasión a Siria por el norte de Turquía, y EEUU decide esta semana si envía tropas a Siria. El primer ministro de Siria, por su parte, ha advertido que” las tropas que entren sin permiso volverán en ataúdes”, y Rusia, que considerará un acto de guerra cualquier invasión del territorio sirio. Esto es lo que hay sobre la mesa y en medio está el petróleo. El petróleo tendría que estar alto ante un enfrentamiento bélico, pero está bajo porque se está arrinconando a la economía rusa.

La tasa de interés del bono a Rusia se ha disparado por encima del 10%, por lo que la economía rusa está en contracción.

Por la puerta trasera tenemos a China, liquidando reservas de divisas contra el dólar y con mucha tendencia de deuda pública americana. De hecho, es el segundo país con más deuda pública americana después del propio EEUU.

Que nadie se engañe. El petróleo está intervenido y es probable que se dirija el Brent a 25 dólares y el West Texas a 20.
   
¿No es una cuestión de oferta y demanda?
Irán ahora está jugando sus cartas y trata de robarle parte del margen de mercado a Arabia Saudí, ha vendido por debajo del precio de los futuros antes del vencimiento del contrato para acaparar mercado. Irán va a entrar al trapo en la guerra para hacerse con el mercado del crudo y hay dos posturas que se están debilitando: por el lado occidental Arabia Saudita, que se está debilitando con un déficit en incremento, y por el otro lado está Rusia. Ninguna admite sus problemas para ver quién se levanta de la mesa primero o da la voz de alarma.

Pero el break even del precio del petróleo para Rusia está en torno a 53 dólares, muy por encima del de Arabia Saudí, que está por debajo de 30. ¿Es una guerra ganada para Arabia?
Los que tienen el peor bread even para el crudo son las compañías norteamericanas, pero eso ya está descontado porque las empresas rusas y de Arabia Saudita exportan un petróleo bruto que apenas tiene que tratarse, frente al petróleo estadounidense que tiene que tratarse tecnológicamente. En cualquier caso, la dependencia que tiene Rusia de la venta de hidrocarburo es mucho mayor que la de EEUU, por lo tanto, le afecta de pleno a la economía rusa.
 
Entre tanto, el dólar se debilita, ¿cree que adelanta que la Fed no subirá tipos este año?
Es muy difícil que continúe con la subida de tipos porque es inverosímil viendo los mercados y la evolución del dólar. En teoría, tras la subida de tipos, el dólar se tendría que haber fortalecido, en cambio se está debilitando, en parte por la liquidación de reservas que está haciendo China, el papel de EEUU en Oriente Medio y por los resultados empresariales.

La cifra de despidos hemos visto que ha aumentado en enero, no es preocupante debido a las razones estacionales, pero es que afecta sobre todo al sector energético y al de consumo y bienes. Un ejemplo de la debilidad del sistema laboral estadounidense es que Walmart va a cerrar muchas tiendas y despedir a mucha gente. También hemos visto una caída del índice de propietarios de inmuebles desde los últimos cuatro años. Esta debilidad cuestiona la fortaleza del dólar.

Creo que 2016 será el año de la crisis energética, el conflicto sirio, la guerra económica y de cómo el dólar se jugará su papel.

¿Contra quién se jugará su papel, contra China y el yuan?
El yuan seguirá cayendo y la bolsa de Shangai también podría tener una bajada peor a la que ha tenido por el patrón bajista que está dibujando.

Si el dólar se debilita, la divisa de la segunda economía del mundo, que es China, va a ser una apuesta, aunque está muy intervenido. Precisamente uno de los proyectos que tenía la bolsa de China, apoyada por el Banco Popular de China, es el lanzamiento del lingote de oro en yuanes, lo que es un desafío para el dólar. Precisamente la entrada del yuan en la cesta del FMI es porque en el primer rechazo provocó un movimiento bastante especulativo por parte de China. A parte de que el FMI alternativo, el de los BRICS, está creciendo cada vez más.
        
El BCE promete más medidas, sin embargo, siguen surgiendo problemas, por ejemplo, en el sector bancario, con las pérdidas de Deutsche Bank o la creación del “banco malo” italiano. ¿Cómo va a aguantar esto Europa?
El caso más preocupante es el del Deutsche Bank, ya que son 6.700 millones de euros de pérdida en 2015. Los CDS de la entidad fluctuaron entre 80-100 en 2014 y 2015 y, sin embargo, en enero se han disparado a más del 150%. Este incremento del 40% de los CDS implica que se dispara el riesgo de default de Deutsche Bank. Es preocupante porque es el mayor banco de Alemania y la banca alemana es el pilar central del euro. Por eso la banca se está resintiendo.

En cambio, yo veo pasividad por parte del BCE que, por otra parte, que tampoco puede hacer mucho con sus políticas de inyección, que no están teniendo traducción en la economía real, pero esta heroína que inyectan al mercado disimula muy bien lo que está ocurriendo. Parece que se está acabando el momento de disimular con las políticas monetarias, pues hay pasividad por parte de Draghi y el Deutsche Bank está cotizando a niveles de 2009. Algunos blos financieros ya hablan del Deutsche Bank como el “Lehman Brothers europeo”.  El peso que tiene la banca alemana en la europea es muy importante y un problema de liquidez en los bancos germanos tendría un efecto implosión en toda la banca europea por las recapitalizaciones. Además, cuando la economía financiera recorta liquidez, en la economía real tiene un efecto multiplicador, ya que la financiera está con un apalancamiento muy grande que no tiene la economía real y, como su función es dar créditos, cuando recorta la liquidez, en la economía real se producen despidos, etc. En este sentido, se habla de los “4 jinetes de la Apocalipsis”: RBS, Barclays, Santander y Deutsche Bank.
          
Ante este escenario, ¿la alternativa de inversión es ponerse bajista?
Quien sepa ponerse bajista con derivados, puede aprovechar para usarlos en divisas y el petróleo. Pero para los inversores algo más conservadores, deberíamos vigilar el sector energético, que ha sido muy castigado, con acciones como Exxon Mobil o Chevron… han sido muy castigados en un mercado muy intervenido, pues no hay motivos para que baje tanto el petróleo, excepto el tema político-económico, así que, tarde o temprano, el precio del petróleo se disparará. De hecho, podría repuntar ante el enfrentamiento de los dos bloques en Siria.

Este es el año en el que se puede hacer cartera con el sector energético. Hacer cartera con las petroleras con el petróleo en 25-20 dólares es una oportunidad de lujo. También podemos hacer cartera con petroleras europeas, aunque considero al sector petrolero americano más fuerte. No obstante, se puede apuntar a Shell, Repsol y BP. Para ello, hay que fijar los niveles de compra en los mínimos de los gráficos de 5-10 años de estas acciones.

En el Ibex 35, si no hay cierres por encima de 8.800, seguirá en el rango 7.500-8.800.

En el S&P 500 las zonas de giro son 1.930-1.950 puntos. Es muy difícil que supere estos niveles.



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