Sara Carbonell, relationship manager de CMC Markets, analiza la actualidad de mercado europeo en plena temporada de presentación de resultados empresariales. 

Ahora que tenemos sobre la mesa los resultados de todos los bancos cotizados en el Ibex 35, ¿qué le parece el sector?
En términos globales las cuentas han sido más positivas de lo que se esperaba. Todos han bajado la morosidad, que era su gran problema.

En el caso de BBVA, su objetivo ratio capital del 11%, que era su objetivo, ya está conseguido. En el caso de Santander, aunque sus cuentas han sido mejores de lo esperado, creo que tiene demasiad exposición a Brasil y, si bien esto le ha reportado una parte importante de su beneficio, es un arma de doble filo. Así que, me quedo con BBVA, porque no es lo mismo México que Brasil, que es más vulnerable.
El que mejor lo ha hecho es Bankinter, con un ROE del 13% y que es un banco que se reinventa.

Además, hemos visto dos datos estos días que nos pueden hacer pensar que las políticas del BCE se podrían cortar en marzo:
  • El PIB británico ha sido mucho mejor de lo esperado, y eso que contenía ya los efectos del Brexit
  • El IPC de España ha repuntado más de lo esperado, al 0,7%, que también va influido por el incremento de los precios del crudo
Esto, unido a la fortaleza de EEUU, puede generar oportunidades en el sector bancario, pues si la economía comienza a andar por sí sola, no veremos tipos tan bajos.

En el corto-medio plazo puede haber oportunidades en BBVA y Bankinter. Por ejemplo, Bankinter podría volver a máximos de 2015, en los 7-7,20 euros y, en el caso de BBVA, podría volver a los 6,84 euros, máximos de este año.

Algunas empresas han visto cómo su exposición a Reino Unido ha lastrado sus cuentas. ¿Cree que han descontado lo peor y pueden rebotar por un excesivo castigo, o que esto va para largo?
Hay ciertos valores que sí que están demasiado castigados, como Ferrovial, pues sus perspectivas y sus proyectos de ampliación de Heathrow son buenos. En cambio, en IAG, si vemos repuntes del crudo y continúa la caída de la libra, podría no tener un buen 2017. No obstante, es imposible descontar cuáles van a ser los efectos del Brexit.
 
Hay noticias que apuntan a que algunos países del Golfo Pérsico no están dispuestos a recortar su producción de cara a la reunión de finales de noviembre de la OPEP. ¿Cree que conseguirán pactar algo que pueda hacer repuntar el precio del crudo?
Creo que esta vez sí hay más posibilidades, pues Arabia Saudí se muestra a favor de recortar la producción. Esto es históricos, como fue su reciente emisión de bonos en dólares, que hace que pensar que los bajos precios del petróleo realmente sí hacen que necesite financiación. Además, Venezuela está haciendo un road show para convencer de subir los precios del petróleo, pues es uno de los más perjudicados por el abaratamiento, ya que un 95% de sus exportaciones vienen del crudo. Por otro lado, EEUU ya ha sido castigado por el tema del fracking.

Por todo ello, creo que la reunión del 30 de noviembre en Viena llevará a un acuerdo de recorte de la producción, no sé si del 4%, como se piensa, pero que vamos a ver por fin repuntar los precios del crudo en 2017, probablemente hasta niveles de 55 dólares.
 
Deutsche Bank ha mejorado sus expectativas al salir de pérdidas en el tercer trimestre, pero sigue pendiente de la multa de EEUU, que podría ascender a 12.500 millones de euros, frente a los 5,900 que tiene provisionados para litigios. ¿Si la multa supera las provisiones, necesitará el rescate?
Si la multa se mantiene en el importe fijado al principio, las provisiones no son  suficientes, aunque están negociándola y, si echamos la vista atrás, vemos cómo a otros bancos que han negociado multas por estos temas lo han sido por 9.000 millones. Por ello, creo que se quedará en una cifra más cercana a los 9.000 millones.
 
Las cuentas sí es cierto que dan más solidez de lo que se pensaba, pero si tiene que hacer el pago a EEUU, no sé si necesitaría rescate; si hiciera una amplai8ción de capital, Catar ha dicho que estaría intestado en acudir, por lo que veo más factible que echen una mano otras instituciones, antes que el Gobierno alemán.