José Luis Cava destaca que “las entradas de dinero en los fondos de inversión globales están pulverizando el récord histórico del año 2021”, lo que refleja un apetito inversor muy elevado por parte de los institucionales. Según el experto, esto tiene una explicación doble: por un lado, la tecnología sigue siendo atractiva —“en los mínimos del 30 de marzo el sector de la tecnología estaba barato”— y, por otro, la inteligencia artificial impulsa una revolución estructural, con inversiones masivas de las grandes compañías.
Además, el analista sugiere que los gestores podrían estar anticipando “la madre de todas las inyecciones de liquidez”, previsiblemente entre 2027 y 2028, junto con una aceleración del crecimiento de beneficios empresariales. Por ello, aunque advierte de posibles correcciones a corto plazo, mantiene que “lo más normal es que la tendencia alcista continúe durante 2026 y 2027”.
En el ámbito energético, Cava analiza la salida de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP, interpretándola como parte de un cambio geopolítico más amplio derivado de la guerra en Irán. Señala que algunos países del Golfo han incrementado su capacidad productiva y, una vez se normalice la situación, “van a vender petróleo como si no hubiera un mañana”, lo que implicaría una caída del crudo seguida de una recuperación del oro.
Por último, el experto aborda la acumulación de petróleo por parte de China. Lejos de anticipar una subida de precios, interpreta este movimiento como una estrategia de seguridad: “para asegurarse una independencia energética”, tanto por la competencia en inteligencia artificial como por posibles tensiones geopolíticas, con Taiwán en el foco.