Antonio Romero Haupold, presidente de AEMAB, y Jaume Sampera, vicepresidente de la patronal, presentan la constitución de la AEMAB. 
 
¿Es necesaria una patronal del MAB?
“Sí es necesaria. El objetivo es promover a nuestras empresas. Nos gustaría ayudar también en la comunicación de los empresarios que están trabajando allí e intentar que el MAB crezca. Entendemos que el MAB es muy bueno para España. En Estados Unidos la financiación alternativa supone casi el 40%, aquí la financiación bancaria supone el 90%”.

¿A qué se enfrenta un inversor cuando entra en el MAB?
“Debe analizar las compañías. Las compañías del MAB, obviamente, no son Telefónica, sino compañías de alto crecimiento y el crecimiento implica riesgo. Van a una velocidad muy superior que cualquiera del Ibex 35. Siempre y cuando sepamos dónde estamos invirtiendo el MAB es una herramienta fantástica.

El MAB debe madurar, ver cómo debe funcionar y queremos conseguir tener una voz única y ver las cosas que funcionan.”

¿A quién representáis?
“A todos los que estén registrados en el MAB”.

¿Todo inversor del MAB debe asumir un número elevado de ampliaciones de capital?
“Las ampliaciones de capital suponen que aumente el valor de la compañías con lo que sí, lo están recuperando en muchos casos. El mayor recorrido de crecimiento para estas empresas está en las presalidas a bolsas.

De media en el mundo una compañía sube el primer de cotización un 18%, en el MAB es de un 50%. Si las previsiones se cumplen, las ampliaciones son necesarias y van dando valor al accionista.

Una de las cosas que debemos mejorar en el MAB es la agilidad para poder hacer ampliaciones más dirigidas a un objetivo concreto”.

¿Por qué sucede con tanta frecuencia que las empresas sean suspendidas de cotización al no presentar sus cuentas?
“Son empresas de alto crecimiento y dos de cada tres se pueden quedar por el camino. Hay que normalizarlo”.

¿Por qué invierte tanto en el MAB, de manera particular?
“Hay que especializarse. Con las empresas del MAB puedes tener la cercanía de conocer a la gente”.

¿Se ha limpiado ya la imagen que dejara Gowex?
“La imagen del MAB está mucho mejor de lo que estaba antes. La gente entiende perfectamente que en el MAB puede haber gente buena y delincuentes. Ha pasado en mercados mucho más organizados y, por lo tanto, las compañías se evalúan por si mismas, no por pertenecer al MAB”.

¿Se os exige una mayor transparencia que al resto?
“Sin duda. Las pérdidas que ha habido en el MAB han sido por el efecto pánico. Esto se va a recuperar, entre otras cosas, por muchas empresas que van a salir al MAB tras lo sucedido el año pasado y poco a poco iremos acercándonos del 0,16% que supone el MAB sobre el PIB al 4% (porcentaje del mercado similar en Reino Unido)”.