Si lanzamos una mirada al trasfondo de las fuertes subidas que han experimentado en estos meses algunos valores de pequeña capitalización españoles, observamos que detrás de ellos está la sombra de OPA. Los especuladores han entrado como un elefante en una cacharrería disparando el volumen de cotización de estas empresas bajo la esperanza de que sean adquiridas con prima.
 
En el Mercado Continuo en las últimas semanas hemos podido observar cómo algunos valores de esos apodados “chicharros” por su baja capitalización y liquidez han subido con fuerza, acompañados de un aumento considerable del volumen. En varios de esos casos los especuladores han entrado al calor de los rumores de una factible operación corporativa que llevara a estas compañías a ser engullidas por otras, fuera o dentro de su accionariado, previo pago de una prima monetaria. Estos son algunos de esos casos:
 
DEOLEO
Desde que marcara mínimos históricos en junio, Deoleo se ha disparado más de un 60% y, José Lizán, gestor de SICAVs de Auriga SV, tiene claro que es porque la compañía va a recibir una OPA. El experto comenta que “Deoleo, en la fase de Carbó, evitó el concurso de acreedores con un recorte de costes brutal, se recortó deuda, se vendió todo lo vendible pero, aun así, se quedó con 200 millones de deuda, que es 5x deuda/ebitda, y es muy difícil que lo recorte más. La única forma de transformar el balance de Deoleo es mediante ampliación de capital o vía transformación de la deuda en equity, y eso implicaría una gran dilución para el inversor tradicional. Como su mayor accionista es el capital riesgo CVC, eso lo va a hacer, pero fuera de mercado”.
 

Lizán no duda que CVC vaya a lanzar una OPA de exclusión sobre Deoleo en próximos meses -después del intento fallido de 2014- y cree que será mediante una oferta por debajo de 30 céntimos por acción, mientras que la acción cotiza en 0,25 euros, después de haber subido un 25%. Actualmente Deoleo  tiene una valoración de mercado de 277 millones de euros, mientras que su deuda casi dobla esta cifra (547,9 millones) y el ratio de deuda/ebitda es de 6,78 veces. 



 
COEMAC
El fantasma de la OPA sobre la antigua Uralita sobrevuela desde hace años, más después de que la oferta de adquisición que lanzó Nefinsa en 2007 no saliera adelante. Ahora que la compañía se acerca a los números negros y aumentan sus ingresos, vuelve a ser un bocado apetecible pero, ¿para quién? Hay rumores de todo tipo. Por un lado, estaría la posibilidad de que Nefinsa, con un 79,061% del capital, volviera a contraatacar. No obstante, en una entrevista concedida a nuestra revista recientemente, el presidente de Comeac declaraba que Nefinsa no había vuelto a plantear otra oferta de OPA sobre su participada desde 2007. Sin embargo, Javier González Ochoa sí reconocía que “tras realizar duros ajustes y consolidar el perímetro actual de negocios, llegará el momento de mirar hacia afuera y analizar alternativas corporativas de valor. Estamos abiertos a cualquier opción,  la premisa es devolver al accionista el máximo valor posible”.
 

El caso es que los inversores que juegan los posibles movimientos corporativos han acudido a Coemac proporcionándole una revalorización anual superior al 88%, que dentro del año ha llegado a ser del  125% en el mejor momento, cuando alcanzó máximos anuales en 0,765 euros en noviembre.



 
DURO FELGUERA
Otro valor que podría ser engullido por una competidora es Duro Felguera. La sensible situación empresarial por la que atraviesa la hace carne de cañón para una OPA. En este sentido, la posibilidad de que la compañía de ingeniería TSK, con un 2,48% del capital de DF y también asturiana, se la quede toma fuerza después de que en octubre aflorara que Duro Felguera tiene un agujero de más de 300 millones de euros en facturas pendientes de cobro de proyectos en Argentina, Venezuela y Australia y está renegociando con los bancos el pago de su deuda financiera, de unos 235 millones de euros. TSK y Duro Felguera comparten presencia en varios países europeos, Latinoamérica, Asia y África, por lo que las sinergias serían múltiples.

Por otro lado, también a algunos de sus accionistas principales podrían estar interesados en adquirir a Duro Felguera a precios de derribo tras haber caído más de un 70% en dos años. En este sentido, la asturiana Inversiones Somió o su filial,  Inversiones El Piles, con un 24,39% de DF jugarían con ventaja.
 

Duro Felguera ha subido más de un 16% en escasas sesiones, aunque lo realmente curioso es que ha llegado a triplicar el volumen medio de negociación en algunas de esas sesiones, superando el millón de papelitos intercambiados en un día. Actualmente el mercado valora a Duro Felguera en 182 millones de euros, pero recordemos que su deuda financiera en el tercer trimestre ascendía a 253,5 millones de euros, 1,4 veces su valor bursátil y 11,4 veces su ebitda.