Diego Jiménez Albarracín, responsable del dpto. de RV de Deutsche Bank, analiza la situación de los valores protagonistas estos días en la bolsa europea. 

Abengoa rebota con fuerza tras caer un 50% en dos días y al calor del anuncio de la amortización de 300 millones de deuda. ¿El rebote se produce por efecto técnico únicamente o le respaldan las nuevas acciones de la directiva?
De momento, el rebote es únicamente técnico, porque hay gente que considera que el castigo ha sido excesivo y suficiente. Creemos que va a haber mucha volatilidad hasta que se conozcan los términos de la ampliación y hay que tener en cuenta que, cuando se anunció la ampliación ésta sería un 30% de la capitalización y hoy alcanza un 70%.

En principio, la idea de la ampliación es buena, sobre todo para los bonistas, que son los que más están sufriendo. Vemos repuntes increíbles en la rentabilidad de los bonos de la compañía porque parece que nadie los quiere. Esa compra de bonos aliviará bastante los costes financieros de la entidad y, si lo hace al precio actual, por 300 millones amortizará más de 500.

Lo que no queda claro es si van a cumplir los objetivos que prometen. De hecho no nos gustó nada la rebaja del objetivo de free cash flow. Han hecho bien los deberes en cuanto al desapalancamiento, la salida a bolsa de Abengo a Yield y los pactos con fondos americanos, pero el futuro de la compañía preocupa.

El problema sigue siendo su deuda, que es muy elevada y los tenedores de esa deuda no tiene siquiera claro cuánto deben.

De momento, no invertiríamos en Abengoa porque no nos gustan los valores que están envueltos en una volatilidad tan extrema.

Ya hemos conocido las cuentas de los bancos españoles y en estos días estamos conociendo las de grandes financieras europeas. Dentro del sector, ¿con cuáles se quedaría?
Nuestra favorita es la banca italiana, Intesa San Paolo y Unicredit. Société Générale nos gusta desde hace tiempo. En Alemania nos gusta Commerzbank. En España preferimos BBVA a Santander y, dentro de la banca mediana nos quedamos con Bankinter y, tras conocer los resultados, también somos positivos con Bankia. A nivel europeo nos gusta el sector financiero, tanto bancos, como aseguradoras.

¿Han cambiado su consideración, para bien o para mal, con algún valor español tras conocer sus cuentas?
Tenemos en revisión algunos precios objetivos porque en los resultados del segundo trimestre hemos visto cifras algo perores de lo que esperábamos. Pensamos que el cuarto y tercer trimestre serán mejores, pero aún vemos cómo Brasil pesa sobre compañías como Santander, Telefónica o Abertis; y también otras divisas latinoamericana s están teniendo aún efectos negativos.

Tampoco nos ha gustado ver que el mercado doméstico aún no ha recuperado el tono que esperábamos, aunque creemos que en los próximos trimestres se recuperará.

Telefónica va a tener problemas este año y el que viene; en Santander tampoco vamos a ver crecimiento por la parte de Brasil; y a Abertis, la pequeña recuperación del tráfico en España no compensa la caída de Brasil.

Entonces, ¿con qué valores se quedaría para los próximos trimestres?
Apostamos por valores con alta rentabilidad por dividendo, visibilidad de resultados, como Iberdrola, Enagás y Red Eléctrica. También por el sector financiero europeo. También nos llama la atención la caída de algunas grandes del sector automovilístico por el miedo a la desaceleración de China, pero realmente creemos que las cuentas de Daimler muestran que tiene una salud increíble y que nos gusta.

¿Jugarían la baza de la subida de tipos de interés en EEUU a través de exportadoras europeas?
Sin duda. Pero creemos que también está bastante descontado en el mercado, pues parece que sólo será del 0,25%. Pero el sector exportador en Europa nos gusta bastante, de ahí que el castigo al sector automovilístico nos parece excesivo porque China no pesa lo suficiente como para parar la evolución del mercado europeo en el que llevan 9 meses subiendo la venta de costes.

¿Les preocupa China, aunque sigan tomando medidas?
No nos preocupa el miedo a la burbuja de crecimiento, pero sí la bolsa. Una vez que se acaben las medidas que ha tomado el Gobierno, creemos que la bolsa de China seguirá cayendo, porque hay sobrevaloración, existen muchas empresas que cotizan a múltiplos muy exigentes. Ahora bien, el Gobierno tiene una cantidad de munición increíble para hacer que su economía crezca al ritmo al que quieran. Ahora sólo han bajado un poco el ritmo de crecimiento y han pasado a apostar por la demanda interna, que a la larga traerá buenos resultados.

Como inversores europeos, ¿cree que habría que dejar de lado la inversión en sectores como el lujo o materiales básicos, tan ligados a China?
Con el lujo no. Seguimos creyendo que el lujo seguirá siendo un sector al alza, principalmente porque la recuperación global está en la buena senda.

En cuando a sectores ligados a las materias primas, el miedo a la desaceleración de China ha atraído a muchos inversores –hedge funds- a posiciones bajistas sobre el precio de algunos activos, por lo que es arriesgado entrar en esos mercados.