En marzo de 2016 el equipo de análisis de Estrategias de Inversión incluyó en la cartera Premium de empresas europeas a la alemana SAP. El fabricante de software para la gestión de compañías apuntó hace ya más de un año a la nube como la dirección que tenía que seguir en los próximos años. No será la única, el internet de las cosas está también en su punto de mira.
 

SAP es una de las compañías tecnológicas de más tamaño y más importante en Europa. Fundada en 1972, en la actualidad tiene un valor de mercado que ronda los 100.000 millones de euros, la firma que hace soluciones de gestión para compañías quiere crecer y para ello se ha puesto como objetivo ir creciendo a través de la implantación de sus productos en la nube. (Revise aquí la evolución de la Cartera Premium Europea)
 
No se trata de un objetivo muy novedoso. La nube se ha convertido en el lugar en el que todas las compañías tecnológicas quieren estar; ya que no es solo el futuro, sino que forma parte de un presente cada vez más real para sus clientes.
 
En los últimos ejercicios los mercados han comprado que la nube ha sido la tabla de salvación para sociedades como Microsoft, que llevaban años de capa caída en bolsa hasta que su consejero delegado Satya Nadella decidió que había que mirar hacia esa dirección para no caer en el olvido. Y lo ha conseguido, al menos eso es lo que muestran los últimos resultados.
 
Lo mismo ocurre con SAP que, además, compite mano a mano con otras compañías del sector que prácticamente lo hacen todo en la nube, como la estadounidense Salesforce.
 
Para conseguir este objetivo, en los últimos dos años el equipo directivo de SAP ha puesto en marcha varios cambios en la empresa. No se trata solo de virar el destino, sino de cómo hacerlo. Desde 2014 la empresa ha despedido casi a un 6% de su plantilla, unos 5.000 trabajadores.
 
Las nuevas soluciones tecnológicas exigen nuevas destrezas en su personal; unos empleados que sean capaces de programar en la nube. Los cambios en tecnología exigen sacrificios y la empresa alemana ha estado dispuesta a llevarlos a cabo.
 
No solo se trata de cambios, en los últimos ejercicios SAP ha llevado a cabo un concienzudo proceso de adquisiciones. Solo este año ha gastado 100 millones de euros en la compra de compañías que le puedan permitir seguir en este proceso.  Aunque fue en 2014 cuando la empresa hizo un mayor sacrificio al emplear más de 7.000 millones en la compra de Concur.  En la última década, la empresa ha invertido más de 25.000 millones de euros en adquisiciones.
 
En lo que va de año, los ingresos del negocio en la nube han crecido para pasar a representar un 15%, frente al 11% del año anterior.   La idea es que este porcentaje siga subiendo en los próximos ejercicios

 
Hace solo unas semanas la compañía anunció que el futuro –más allá de la nube- pasaría también por el internet de las cosas y que iban a invertir 2.000 millones de euros en los próximos cuatro años.  Calculan en la consultora Boston Consulting que para esa fecha este negocio podría tener un tamaño en el mundo de unos 250.000 millones de euros. Por el momento, ya han firmado acuerdos con Siemens y Robert Bosch para trabajar juntos en esta línea en el negocio del automóvil.
 
El consejero delegado de la compañía, Bill McDermott, declaraba recientemente que “con miles de millones de aparatos interconectados, ahora tenemos la capacidad para rediseñar  la economía, la sociedad y el medioamebiente”, lo que dejaba bien claro que esta nueva tecnología pasa a ser prioridad.
 
Con todas estas perspectivas a la vista, la compañía presentaba hace unas semanas los resultados del tercer trimestre y lograba cumplir algunos de sus objetivos. Sus ventas en el anterior trimestre subieron un 8% hasta 5.400 millones de euros, aunque el beneficio operativo se quedó ligeramente por debajo de las estimaciones, en 1.640 millones de euros.
 
Sin embargo, los directivos de la empresa anunciaron  un incremento de los objetivos para el conjunto del ejercicio. Es más, en una posterior entrevista a la publicación de sus cuentas, el director financiero de la empresa, Luka Mucic, afirmó que es posible que la buena evolución de los resultados les permita elevar el dividendo que pagará la compañía el año que viene.
 
En la actualidad, el consenso de analistas apuesta por sobreponderar las acciones de SAP  y le dan un potencial de casi un 10% desde los niveles actuales de cotización.
 

 

SAP ei


 
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