El sector constructor se ha convertido en el más castigado en el Ibex 35 en las últimas semanas. Los inversores vuelven a huir de estos valores visto que las promesas de reducción de endeudamiento se han visto incumplidas. Los expertos destacan las razones para rehuir a ciertas constructoras y apostar por otras.



OHL
La compañía presidida por Juan Miguel Villar Mir se ha convertido en la constructora más bajista del Ibex 35 en la última semana, en la que se ha dejado un 12%. De hecho, ha regresado a los niveles a los que comenzó el 2013. Además, en el año se ha convertido en uno de los valores más bajistas del selectivo al caer casi un 30%. (Ver: OHL: devorada por los bajistas)

La razón de peso que hay detrás de esta fuerte penalización es la caída de sus beneficios y el aumento de su deuda. Los beneficios de OHL hasta septiembre se redujeron un 41% con respecto al mismo periodo de 2013 y, además, su deuda neta aumentó a 6.545 millones de euros, lo que supone un incremento del 18% desde el cierre del año pasado. Por ello, se complica su compromiso de mantener el apalancamiento por debajo de las 3 veces.

De hecho, la complicación de su situación económica le ha llevado a desinvertir en la joya de la corona: Abertis. La empresa presidida por Juan Miguel Villar Mir redujo su participación en Abertis al 13,9% tras vender el 5% de la concesionaria de autopistas a la Inmobiliaria Espacio por 704,9 millones de euros. José Lizán, gestor de SICAV de Auriga SV, afirma que OHL no es una buena idea de inversión dentro del sector constructor español y, de hecho, alega que “lo que ha hecho, reduciendo deuda vendiendo Abertis a Espacio al Grupo Villar Mir es un movimiento muy feo que pagará en bolsa”. Además, acaba de realizar otra desinversión en su filial mexicana, de la que ha vendido un 7,5% del capital.

Técnicamente Gabriela Vara, responsable de divisas y CFDS Inversis Banco, comenta que “la incapacidad de hace días de superar los 25-24.3 euros (coincidentes con media de 200 en semanal) ha vuelto a dejar tocado el aspecto técnico al que se une un posible cruce de medias al más corto plazo que podrían seguir debilitando al valor, de momento hasta que no recupere esa zona los soportes no se ven claros”.

Ahora bien, a un año vista desde Interdin sí confían en OHL, pues sitúan su precio objetivo en 36,84 euros, casi un 75% por encima de la cotización actual. Sus buenas perspectivas a largo plazo se basan en su negocio de concesiones, “que representa un 81% de nuestra recomendación”, indica Pablo Ortiz de Juan, analista de Interdin. (Ver: Indra, la apuesta entre las más castigadas)

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SACYR
Aunque en la sesión de ayer Sacyr experimentó una auténtica resurrección bursátil, la semana pasada se convirtió en el segundo valor del Ibex 35 –con permiso de Abengoa- más penalizado, dejándose casi un 18%.

La razón de la huida masiva de los inversores se encuentra en la gestión del grupo. Según José Lizán, gestor de SICAV de Auriga SV, "la culpa es del Management, pues fue cacareando eventos que ha ido retrasando, como la venta de Testa, y la falta la refinanciación de su participación en Repsol, que está generando dudas, sobre todo con un precio del petróleo tan bajo”.

Mientras Sacyr encara la refinanciación de una deuda de 2.500 millones que vence en enero y está aparejada a su participación en Repsol, desde Interdin no descartan que “realice una desinversión del orden del 2-3%” mientras negocia con más de 40 bancos acreedores las condiciones del crédito.

Por otro lado, la apertura a otros inversores de Testa emerge como el gran catalizador, que no acaba de materializarse. En Interdin consideran que esta transacción –cuando se suceda- creemos que “permitirá estrechar el amplio gap de valoración que percibimos sobre las plusvalías declaradas por la filial de 996 millones. Y a su vez, fortalecer la capitalización de Sacyr quien podría disponer de fondos adicionales para eliminar la deuda corporativa existente de 189 millones”.

La situación financiera de Sacyr no tiene nada que ver con la de hace tres años. En este tiempo, la deuda neta se ha reducido en un 50% hasta los 5.691 millones y la deuda corporativa lo ha hecho en un 62% hasta los 189 millones. “A pesar de que los ratios de apalancamiento neto continúan elevados -dada la naturaleza de las actividades desarrolladas por Sacyr- la deuda se encuentra completamente alineada con los activos que financia”, explican desde Interdin.

Técnicamente Gisela Turazzini, CEO de Blackbird, comenta que "una vez se ha perdido el soporte de los 3,15 euros, se deberían aprovechar los rebotes para deshacer posiciones. Si se pierden los 2,60, podría dirigirse hacia los 2 euros, por lo que hay que estar totalmente al margen de una compañía que, si bien es cierto que lo ha hecho muy bien a nivel empresarial, sigue teniendo una deuda difícil de capear. Esta situación debería de seguir penalizando la compañía mientras no veamos una mejora definitiva en la economía global".

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ACS
La semana pasada también los inversores encontraron motivos de sobra para hacer que ACS acumulara una caída del 8% en pocos días y, es que, al presentar sus cuentas de los nueve primeros meses del año la constructora descubrió un aumento de su agujero deficitario, lo que contradice su política de reducción de la deuda.

ACS aumentó un 16,8% su deuda, 1.638 millones más, hasta situarse en 5.872. Desde luego, esto va en contra de la estrategia de la directiva centrada en reducir la deuda. Además, el aumento de la deuda ha llevado a la compañía a cancelar la emisión de bonos prevista para finales de año y con la que el grupo presidido por Florentino Pérez preveía captar hasta 1.500 millones, lo que habría cubierto la práctica totalidad del aumento de deuda experimentado por ACS este ejercicio.

Ante la alarma suscitada, Ángel García Altozano, director general corporativo de ACS, se apresuró a decir que prevén reducir su endeudamiento hasta el entorno de los 4.000 millones de euros a cierre de ejercicio, gracias a las desinversiones de activos no estratégicos. Con ello, ACS recortaría en un 31% el pasivo de 5.872 millones.

Técnicamente ACS aun puede presumir, frente a casi todas las constructoras españolas, de revalorizarse este año (un 7%). Luis Benguerel, de Gestión de Patrimonios, indica que “si aguanta los 24,80-25 euros podría ser una buena oportunidad de compra porque técnicamente está bien”. (Apúntese a nuestras alertas de cambio de ciclo bursátil)

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FERROVIAL
En Ferrovial el lavado de cara está dando sus frutos gracias a que su línea de Infraestructuras (58%), seguida de la de Servicios (18%), se consolidan como las mayores divisiones, a la vez que se reduce su exposición al sector constructor (13%). Así pues, desde Interdin valoran “el fuerte sentido estratégico del interés por las infraestructuras aéreas y la búsqueda de exposición al mercado de servicios Asia/Pacífico a través de Transfield. La cartera de concesiones gana en activos de calidad, mientras que el desempeño operativo de Heahtrow y ETR mantiene una envidiable fortaleza. Destacamos el excelente ritmo en la ejecución de sinergias en servicios en Reino Unido”.

Sin embargo, la deuda en los nueve primeros meses del año aumentó, precisamente por el negocio de construcción, aparte de por el impacto del tipo de cambio de algunas divisas. En concreto, la deuda neta de proyectos se sitúa en 7.587 millones de euros, cifra superior a la de cierre de 2013, “por el impacto de tipo de cambio y la inversión realizada en la construcción de los diversos proyectos en marcha”, justificaron desde la propia Ferrovial.

Técnicamente Luis Benguerel afirma que “es la constructora que mejor lo está haciendo, de hecho cotiza a tan sólo un euro de sus máximos históricos. Si tuviera que entrar en alguna constructora lo haría en Ferrovial”.

ferrovial



FCC
Hace un par de semanas sufría caídas estrepitosas por culpa de la mala situación de su primera accionista, Esther Koplowitz, y por los malos resultados de los nueve primeros meses del año, en los que sufrió unas pérdidas de 788 millones y vio elevada su deuda financiera hasta los 6.430 millones. Un 40% de este agujero corresponde a las áreas de Medio Ambiente y Agua y, en consecuencia, está vinculada a contratos de carácter público, regulados y de largo plazo. Por tanto, FCC también sufre en primera persona la caída de la inversión pública.

El desplome del valor fue frenado por la mano salvadora de George Soros. El magnate húngaro-estadounidense se comprometió con Esther Koplowitz a comprarle los derechos en la ampliación de capital por valor de 1.000 millones de euros, que previsiblemente aprobará este jueves la Junta de Accionistas, y que convertirán a Soros en accionista de referencia con un 25% del capital de la sociedad.

Los fondos que se esperan captar en la ampliación de capital se destinarán a la reducción del endeudamiento y también permitirán corregir la situación del patrimonio neto, afectado por las pérdidas de los últimos ejercicios. En concreto, de los 1.000 millones, 765 millones se destinarán a amortizar deuda del tramo B por 900 millones, lo que implica una quita del 15%. El resto será para reforzar la filial de Reino Unido y Cementos Portland Valderrivas.

En un primer momento la ampliación puede ser tomada como algo positivo, ya que, supone un punto de inflexión para la compañía, pues si logra refinanciar y ampliar capital, aunque se diluye su principal accionista, entran nuevos socios al grupo y se refuerza la estructura de capital”, explica José Lizán, gestor de SICAVs de Auriga SV. Ahora bien, este experto advierte que, “en un segundo momento se tendrá en cuenta la dilución. Por ello, si se es accionista lo mejor es aprovechar esta subida para soltar las accionesporque creo que luego podremos comprarlas más abajo, en torno a 11,50 euros, una vez que pase el tema de la refinanciación”.

fcc