El comunicado del Banco Central Europeo se mantiene en línea con las previsiones. El consejo de gobierno ha acordado mantener sin cambios las medidas de política monetaria. Así los tipos de interés continúan en el 0% y la facilidad de depósito permanece en el -0,4%. El regulador central continuará comprando deuda por valor de 30.000 millones de euros al mes hasta septiembre. En otoño la cantidad se verá reducida a 15.000 millones hasta concluir las inyecciones de liquidez en fin de año.

 

 

 

Reunión del BCE

 

En medio de los “trato o susto” de Donald Trump, una vez despejada la duda sobre el 2018, los mercados buscan certezas sobre cuándo será la subida de tipos de interés en Europa. Después de pasar muchos meses escuchando al líder del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, decir aquello de “los tipos permanecerán sin cambios el tiempo que sea necesario”, durante la última reunión del Banco Central Europeo los mercados empezaron a ver fechas en el horizonte con el cambio de repertorio oratorio del italiano, que pasó a afirmar “no antes del verano de 2019”.

Paso a paso. El mercado desconoce cuándo, pero al menos sabe cuándo no. O eso parecía hasta que las osadías comerciales de Donald Trump han empezado a tomarse más que en serio.

La incertidumbre no sólo continúa sino que se acrecienta y los expertos intentan predecir la realidad de un futuro, a base de conjeturas y datos. Si en algo estaba de acuerdo el consenso antes de conocer el comunicado es que  durante la reunión de hoy no se iban a tomar decisiones al respecto.  Desde Widsdom Tree  recuerdan que losefectos base sugieren que la inflación general de la zona euro probablemente alcanzará un máximo en julio en el 2,3% y luego volverá a caer al 1,5% hacia el final del año.

Así que, de momento, nada.

El entretenido juego del discurso opaco y Donald Trump

A los analistas no se les escapa que la autoridad monetaria se caracteriza por ser imprecisa en sus discursos y recuerdan  las diferentes traducciones sobre el calendario del anuncio. La primera versión en francés del comunicado,  tras la última reunión, hablaba de "hasta el final del verano", la versión en alemán indicaba que sería "durante el verano" y en otros idiomas se entendía que sería "después del verano".

No obstante, BofAML cree que Mario Draghi no tiene "ninguna capacidad real" para ser más preciso en sus palabras, ya que los riesgos "no han cambiado desde junio”. Y es que, con el fin de QE marcado para 2018 y la subida de tipos emplazada a la segunda mitad de 2019, el tema del verano son las tensiones comerciales iniciadas por Estados Unidos.

Así que este jueves tiene una atracción incuestionable: ¿Lanzará algún mensaje Mario Draghi a Donald Trump durante su discurso? Así lo reconoce el analista de XTBJoaquín Robles, que recuerda las últimas críticas del presidente de Estados Unidos  acusando a la zona euro de manipular su divisa.

La analista de WisdomTree, Aneeka Gupta, augura que “el BCE reiterará que la normalización de la política monetaria dependerá de los datos, ya que los riesgos externos, con la intensificación de las guerras arancelarias, suponen una amenaza para la economía de la eurozona”

Parece que fue ayer, pero ya hace seis años desde que escuchamos a Mario Draghi aquello del “whatever it takes” o, lo que es lo mismo, “todo lo necesario”. Aquella fue la frase “que marcaría un punto de inflexión para la economía de la zona euro", explica gestora de Ibercaja Gestión, Cristina Gavín, mostrando el compromiso de la institución con la Unión Monetaria y ejemplificado en el programa de compra de activos al que se le empieza a decir ahora adiós.