Que las finanzas del FC Barcelona están hechas una castaña, nadie lo duda. Los grandes dispendios que ha realizado en el pasado por la renovación de sus estrellas, ha provocado una superinflación en el club. Los culpables fueron los clubs estado, tanto el PSG como el City, cada vez que tocaban a un jugador de los grandes equipos, éstos no hacían más que subir sus contratos en las renovaciones.

Ahora el club no puede fichar, a no ser que venda jugadores jóvenes con gran valor en el mercado (Pedri, Ansu Fati, Gavi...), cosa que de momento no se le pasa por la cabeza al Barça, o anticipar ingresos futuros buscando realizar un equipo competitivo este año.

No es nada nuevo en el mundo empresarial que una empresa, cuando tiene problemas de tesorería y deuda, intente vender activos, por ejemplo Telefónica puso en venta la división de países latinoamericanos menos Brasil, su deuda superior a los 50.000 millones de euros le obligaron a tomar esa decisión. ¿Y cuál fue el problema?

Pues que como todo el mundo sabía que esa división estaba en venta, le ofrecían menos de lo que valía, además de que vender dicha división para quitar deuda le quitaba ingresos futuros en su plan de negocio. Dos años más tarde, Telefónica no había logrado venderla, pero la subida de las divisas latinoamericanas ha hecho que sí estén generando ingresos a la compañía.

Eso mismo le pasa al Barça, el Bayern y los representantes de Ousmane Dembélé: saben que viene dinero fresco para montar un equipo competitivo, no puede el FC Barcelona permitirse estar dos o tres años sin ganar nada, por lo que en cuanto llegue ese dinero, tendrán que pagar lo que piden sus pretendientes.

La última oferta que ha hecho el Barcelona al Bayern es de 30 millones más 5 millones en variables, bueno pues al final acabará en los 50 que pida el Bayern, puede que con un pago diferido, facilidades...Vamos a la vieja usanza.

El Barça está a la espera de ejecutar la venta de hasta el 49,9% de su tienda física BLM y “la cesión a uno o más inversores de hasta el 25%” de los derechos de televisión futuros. La primera venta aportaría 200 millones, por los 540 millones de la segunda.

Estos ingresos le darán para montar un equipo competitivo, tomando como base los jóvenes de la cantera y la renovación de parte de la plantilla, y mientras salen los salarios altos del equipo como Pique, Jordi Alba o Busquets.

La apuesta es grande, porque si no logra hacer un equipo que gane títulos, el Barcelona habrá perdido ingresos futuros y puede ser peor el remedio que la enfermedad.