El Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF) cumplirá cinco años el próximo 13 de octubre. Con la fecha del aniversario ya en el horizonte, hablamos con Gonzalo Gómez-Retuerto, director de renta fija de BME para conocer cómo va el mercado en este primer semestre del año y cuáles son las previones para el cierre de 2018.

El volumen de nuevas emisiones incorporado a negociación en el MARF se incrementó alrededor de un 56% ¿Cómo valora este incremento?

Se cumplen cinco años desde el lanzamiento del MARF en octubre de 2013. Efectivamente este primer semestre de 2018 hemos registrado un volumen total de nuevas emisiones de 3.256 millones de euros, que comparan con los 2.050 millones que hubo en el primer semestre de 2017, esto es más o menos un 56% más de volumen. Este incremento en el número de emisiones, ha traído consigo un incremento en el saldo vivo, el volumen total de activos que está anotado en el mercado, que es la magnitud que utilizamos para medir la financiación que está aportando el mercado a las compañías. En este caso, el saldo vivo ha pasado de ser de 2.218 millones al cierre de 2017 a 2.823 millones a finales de junio. Se ha vivido un incremento de un 27%. Las compañías que participan en el MARF se han financiado un 27% más en este mercado.

Para los inversores que no lo conozcan, ¿en qué tipos de valores y segmentos del mercado se está habiendo mayor actividad este año en el MARF?

De esos 2.800 millones de euros de saldo vivo, prácticamente 1.300 millones corresponden a misiones de pagaré de empresas. Este es un segmento que ha renio mucha actividad. Actualmente contamos con 28 programas de compañías emisoras en el MARF, con volúmenes que van desde los 20 a los 500 millones de saldo vivo máximo. Más o menos 1.400 millones son emisiones de bonos hecho de manera individual o a través de un programa de emisión, donde hemos visto 23 compañías emisoras. Hemos empezado a ver la refinanciación de las emisiones que se hicieron a  finales de 2013 y principio de 2014 que tenían vencimiento a cinco año y cómo las compañías que en aquel momento emitieron en el mercado vuelven a confiar en él y vuelven a emitir bonos para refinanciar aquellas antiguas emisiones, alargando el plazo de la deuda y además en condiciones financieras sustancialmente mejores. Por último, tenemos un segmento de bonos de titulización, en el que se han registrado emisiones por un total de 120 millones d euros. Es el segmento que menos volumen tiene pero es en el que más compañías ha habido, porque a través de bonos de titulación con cesión de activos a fondos de titulización, se han financiado alrededor de 100 compañías en el MARF.

¿Cree que las compañías están emitiendo más deuda antes de que el BCE suba los tipos de interés? ¿Cómo cree que le puede repercutir al MARF la normalización del BCE?

Hay una tendencia estructural en el mercado que es diversificar las fuentes de financiación. En este sentido, lo que estamos viendo es que cada vez más compañías acuden al mercado para utilizar la renta fija como mecanismo de financiación. La semana pasada publicó BME un informe que analiza cuáles han sido los usos de financiación de las grandes compañías no financieras que cotizan en bolsa, que están incluidas en el Ibex 35, y lo que se ve claramente en ese informe es que hay un crecimiento de la financiación de  mercado, en concreto de renta fija, respecto a la financiación bancaria. En el 2010, cuando empezó a hacerse el seguimiento de esta cifra, la financiación bancaria de estas compañías no financieras del Ibex 35 suponían unos 20.000 millones de euros más que la financiación no bancaria. Sin embargo, a cierre de 2017, la financiación vía renta fija ha superado en 47.000 millones la financiación no bancaria. Esa tendencia es muy clara y las compañías medianas también la están siguiendo. En el MARF hemos tenido 60 compañías que han emitido distintos productos regularmente, con unas tasas de repetición bastante altas.

Efectivamente, las condiciones que hemos tenido en los últimos años han sido inmejorables en cuanto a liquidez y tipos de interés. Las compañías muy hábilmente han sabido aprovechar estas circunstancias para emitir deuda. Vemos compañías que pueden estar pensando en hacer nuevas emisiones de aquí a final de año, aprovechando las condiciones actuales antes de que se produzcan subida de tipos a lo largo del año que viene.

¿Qué previsiones maneja para el final de año? Creen que el MARF va a tener los números que hemos visto en el primer semestre?

Las previsiones son positivas. Es muy difícil hacer una previsión exacta de dónde vemos el mercado de aquí a cierre de año. Lo cierto es que entre 2016 y 2017 ya se produjo un incremento muy importante del mercado. El año pasado se emitieron 3.960 millones de euros. Esto fue un 64% más que la cifra de 2016, que ya fue un año de mucho crecimiento respecto a 2015, prácticamente un 40%. Efectivamente, no creo que vayamos a estar en tasas de crecimiento tan altas como la de años anteriores, porque el efecto base es importante. Es muy difícil mejorar esos ratios, pero nuestras previsiones rondan volúmenes en el entorno de los 5.000 millones de euros emitidos en el MARF a cierre de 2018 y saldos vivos que serán en torno a los 3.000 millones de euros de financiación.

Al final, hay un movimiento estructural de las compañías para acceder a los mercados. Este movimiento cuenta con un apoyo institucional muy fuerte, tanto por la parte de las autoridades regulatorias y el Gobierno. A nivel europeo, estamos viendo como lo que se quiere es dotar a las compañías de mecanismos para que puedan diversificar sus fuentes de financiación, que le ayuden a robustecer sus balances en la medida que tendrán menos servidumbres futuras de esas fuentes de financiación.