La tasa de inflación anual cerró el mes de noviembre en el -0,3%, cuatro décimas por encima de la registradas el mes anterior.  La tasa anual de la inflación subyacente, aumenta una décima hasta el 1% mientras que la variación mensual del índice general es del 0,4%  

El Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) sitúa su tasa anual en el –0,4%, con lo que aumenta cinco décimas respecto al mes de octubre, según ha informado el INE

Entre los grupos que mayor influencia  tuvieron en la subida de la inflación en noviembre:
 
Vivienda, con una variación del –2,6%, casi dos puntos superior a la de octubre, causada, fundamentalmente, por la subida de los precios de la electricidad, frente a la bajada de 2014.
Transporte, que aumenta su tasa un punto hasta el –4,7% debido, en su mayoría, a la estabilidad registrada por los precios de los carburantes y lubricantes, que descendieron el pasado año.
Ocio y cultura, cuya variación se sitúa en el 0,7%, seis décimas por encima de la del mes anterior, a consecuencia de la bajada de los precios del viaje organizado, menor este mes que en noviembre de 2014.  También influye en esta subida, aunque en menor magnitud, el incremento de los precios de los servicios recreativos y deportivos, que bajaron el año pasado.
Alimentos y bebidas no alcohólicas, con una variación del 1,7%, dos décimas menos que en octubre. Destaca en esta evolución el descenso de los precios de las legumbres y hortalizas frescas, mayor que el registrado en 2014.



La tasa de variación anual de la inflación subyacente (índice general sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) aumenta una décima, hasta el 1,0%, y se sitúa casi un punto y medio por encima de la del IPC general.




En noviembre la tasa de variación mensual del IPC general es del 0,4%. Los grupos con mayor repercusión positiva en el índice general son:
Vestido y calzado, cuya tasa del 5,1% incluye los últimos efectos de la entrada de la temporada de invierno. Este grupo repercute 0,378 en el IPC general.
Vivienda, que registra una variación del 0,6% y una repercusión de 0,078 a consecuencia, principalmente, del aumento de los precios de la electricidad. Por su parte, entre los grupos con repercusión negativa en el índice general destacan:
Hoteles, cafés y restaurantes, cuya variación del –0,5%, que repercute –0,058, refleja la disminución de los precios de los hoteles y otros alojamientos.
Alimentos y bebidas no alcohólicas, con una tasa del –0,2% debida, en su mayoría, al descenso de los precios de las legumbres y hortalizas frescas. La repercusión de este grupo en el IPC es de –0,03