rafael cuenca

La adopción de hábitos saludables y la prevención son los pilares para mejorar la salud y la calidad de vida de la población, según indica el doctor Rafael Cuenca, director médico y jefe de servicio de Medicina Interna del Hospital Quirónsalud Córdoba, con motivo del Día Mundial de la Salud, que se celebra mañana. 

En este contexto, el doctor Cuenca subraya que “la salud no debe entenderse únicamente como la ausencia de enfermedad, sino como un estado de bienestar integral que requiere implicación de la propia ciudadanía”. El especialista incide en que la adopción de hábitos saludables - como una alimentación equilibrada, la práctica regular de ejercicio físico, el descanso adecuado y el control del estrés - constituye una de las herramientas más eficaces para prevenir patologías crónicas como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares o ciertos tipos de cáncer, “así como para ganar años de vida de calidad”.

El doctor Cuenca recuerda que entre las enfermedades más frecuentes destacan las cardiovasculares, la diabetes tipo 2, la obesidad y determinados tipos de cáncer, muchas de ellas estrechamente vinculadas a factores modificables. Asimismo, la detección precoz y el seguimiento clínico desempeñan un papel determinante, ya que permiten actuar en fases iniciales y mejorar de forma significativa el pronóstico o, incluso, curar la enfermedad. Además, la incorporación progresiva de rutinas saludables no sólo contribuye a retrasar la aparición de estas patologías, sino que también favorece un mayor control de la enfermedad, reduce la necesidad de intervenciones más complejas y mejora la autonomía y calidad de vida de los pacientes.

El especialista pone en valor el papel de la educación sanitaria como elemento clave para hacer partícipe a la población en la toma de decisiones informadas sobre su salud. “La prevención es invertir en calidad de vida presente y futura”, afirma. En este sentido, destaca el papel de los centros sanitarios en la promoción de la salud y la detección precoz, aspectos esenciales para mejorar el pronóstico de múltiples patologías.

La promoción de estilos de vida saludables y la concienciación social sobre la importancia de la prevención “han de marcar esta jornada del Día Mundial de la Salud”, con el fin de que la población se anime a realizar revisiones periódicas y a adoptar pequeños cambios en su día a día que, a largo plazo, pueden marcar una diferencia significativa en su bienestar”, concluye.