Desde los últimos tres años, el sector energético está marcado por la reforma eléctrica de julio de 2013 y el Real Decreto 900/2015, de Autoconsumo, con el fin de acabar con el déficit tarifario. Sin embargo, hoy a las puertas de un nuevo Gobierno, no solo no se han llevado a cabo algunas de dichas normas, sino que éstas han supuesto nuevos impuestos energéticos, subidas de los peajes de la luz y recorte retroactivo de los incentivos de las instalaciones de renovables. Estas medidas suponen un menoscabo a todos los actores del sector y especialmente a los inversores, pequeños o grandes.

A la espera del cambio en el marco legal y de la estabilidad normativa que reanime y vuelva a dar confianza al sector, resulta preciso el convertir de nuevo en atractivos a los activos en renovables. Para ello, Kaiserwetter, empresa independiente e internacional dedicada a la gestión técnica y comercial de parques eólicos y fotovoltaicos, ofrece a los inversores en renovables sus servicios para reducir los costes y aumentar la rentabilidad de las instalaciones, reduciendo entre 25 y 30% los costes de operación y mantenimiento.

Desde finales de los 90 proliferó un nuevo perfil de inversores en el sector, animados por la promesa de unas altas rentabilidades a largo plazo, garantizadas por unas leyes que buscaban fomentar el desarrollo de las energías renovables. Son muchos, de pequeños a grandes inversores, los que se animaron a invertir en este sector y que hoy se encuentran atrapados en unas inversiones que no han cumplido sus promesas.

Los inversores en energías renovables necesitan empresas de servicios que conozcan la situación de las inversiones a nivel local, que estén al tanto de los avances tecnológicos, que cuenten con estructuras adecuadas y que tengan una visión clara y precisa de la evolución de los mercados y sus regulaciones. Kaiserwetter es uno de los actores especializados en la gestión de cartera a través de herramientas profesionales como SAP.

Actualmente, la recuperación del sector pasa por asegurar el valor intrínseco de las instalaciones y disminuir sus costes y riesgos de funcionamiento para optimizar su rendimiento y rentabilidad. Todo ello, además bajo el reto de alcanzar la meta del 20% de energía procedente de renovables, impuesto por la Comisión Europea para el año 2020.

“El sector energético español es sin duda uno de los principales potenciales europeos en términos de atractivo inversor. Sin embargo, es preciso recuperar la confianza de los inversores nacionales e internacionales para su reactivación. Desde Kaiserwetter gracias a nuestros servicios, tanto en el ámbito técnico como financiero, estamos cambiando la tendencia a la baja arrastrada desde las últimas reformas legales, buscando vías de rentabilidad para el inversor”, destaca Hanno Schoklitsch, CEO de Kaiserwetter Energy Asset Management.

[1] http://www.ey.com/GL/en/Industries/Power---Utilities/Renewable-Energy-Country-Attractiveness-Index

Acerca de Kaiserwetter Energy Asset Management

Fundada en 2012, Kaiserwetter es una empresa de servicios independiente e internacional que se dedica a la gestión integral de activos de parques eólicos y solares. Sobre la base de su Asset Management, ofrece un sistema modular que consiste en soluciones informáticas de gestión de cartera y de riesgos.

La empresa ofrece este servicio especializado tanto a los propietarios de los parques eólicos y solares como a fondos de inversión, entidades financieras, aseguradoras, administradoras de patrimonio o a empresa de servicios públicos municipales. El objetivo es maximizar el valor intrínseco de los parques eólicos y solares, bajar los costes y riesgos de funcionamiento, y optimizar los beneficios de manera sostenible y de acuerdo con las normativas. A través de estos servicios, Kaiserwetter se posiciona como empresa pionera en un mercado joven.

Con sucursales en Madrid, Hamburgo y Copenhague y una dotación de cerca de 60 personas, tiene a su cargo 470 MW de potencia proveniente de la energía eólica y solar en Alemania, España, Francia y Polonia, lo que representa un volumen de inversión de 900 millones de euros.