
La ofensiva de Iberdrola sobre su filial brasileña Neoenergia ha culminado con un respaldo casi unánime del mercado. La compañía presidida por Ignacio Sánchez Galán elevará su participación hasta el 98% del capital tras el éxito de la oferta pública de adquisición (OPA), en una de las mayores operaciones de exclusión bursátil registradas en Brasil.
La eléctrica española adquirirá un 14,2% adicional del capital a un precio de 33,77 reales por acción, lo que implica un desembolso total de 5.826 millones de reales (unos 980 millones de euros).
La elevada adhesión de los accionistas ha permitido a Iberdrola alcanzar un nivel de control que deja apenas un 2% del capital en manos del mercado. Este reducido porcentaje abre la puerta a la activación del denominado derecho de exclusión, mecanismo que permitiría a la compañía hacerse con el 100% de Neoenergia en las próximas semanas.
La adquisición se suma a otras operaciones relevantes ejecutadas por Iberdrola en lo que va de año, en un contexto de rotación de activos y apuesta por energías limpias y redes. Entre ellas destacan inversiones en renovables en Australia, acuerdos solares internacionales y desinversiones selectivas en Europa.
Refuerzo estratégico en Brasil
La operación encaja en la estrategia de Iberdrola de reforzar su presencia en mercados clave y simplificar estructuras corporativas. Brasil se mantiene como uno de los pilares del crecimiento del grupo, especialmente en el negocio de redes eléctricas, que representa cerca del 90% de la actividad de Neoenergia.
La compañía brasileña suministra electricidad a cerca de 40 millones de personas y opera una extensa red que incluye cientos de miles de kilómetros de líneas de distribución, además de activos de generación renovable con una capacidad de unos 3.600 MW.

