Por si no bastaba con que las compañías tecnológicas lo supieran ya todo sobre nuestra vida, gustos, hábitos, preferencias o relaciones, ahora algunas de ellas pretenden dar un paso más allá y directamente instalarse en nuestro cerebro. Es la vía que Facebook y Tesla están explorando para aumentar su negocio.

Cuando las vías de expansión de Facebook empiezan a ponerse en entredicho, la empresa de Mark Zuckerberg , a través de su proyecto Building 8, quiere explorar en un terreno inexplorado a la vez que bizarro y controvertido: entrar en nuestro cerebro. Facebook está trabajando ya en un sistema que posibilite escribir sin necesidad de tocar ningún teclado, solo con pensarlo, y a una velocidad de 100 palabras por minuto. Eso sí, lo quiere hacer de forma no invasiva, es decir, sin necesidad de introducir electrodos en nuestro cerebro. Suena a telekinesis, pero se basaría en señales transferidas a través de dispositivos wearables. Además, también Building 8 trabaja en un dispositivo que permita a las personas escuchar a través de su piel.

La idea de entrar en nuestro cerebro y controlar cosas con sólo pensarlo también está siendo explorada por Tesla, aunque la compañía de Elon Musk pretende dar un paso más allá y ser totalmente invasiva, conectando cerebro y computadora con la implantación de neuronas en nuestra cabeza.  La finalidad sería ayudar en su día a día a paciente con lesiones cerebrales graves, como accidentes cardiovasculares o parálisis. Este proyecto está siendo desarrollado a través de Neuralink Corp.

Ambas compañías buscarán con estas innovaciones dan un empujón a sus negocios y también a su cotización, aunque en el caso de Facebook, con la excepción del tropezón que tuvo a finales del año pasado, no ha hecho más que subir. 

Tesla, por su parte, ha permanecido tres años inmersa dentro de un amplio lateral que a comienzos de este mes de abril logró superar al marcar nuevos máximos históricos por encima de 290 dólares. De hecho, la compañia de Elon Musk ya supera los 300 dólares. 

COTIZACIÓN COMPARATIVA