Akihiro Sawa, experto líder japonés en el campo de la investigación y análisis de políticas, ha publicado sus sugerencias acerca de las políticas energéticas nacionales de Japón, en las que propone un nuevo marco para las políticas nacionales de Japón sobre energía nuclear y recursos energéticos con una opinión a favor de una compensación al incidente nuclear de Fukushima Daiichi y la necesidad de garantizar un suministro estable de energía eléctrica.

El incidente nuclear de Fukushima Daiichi ha puesto en evidencia que en Japón las políticas energéticas nacionales no están claramente definidas, en particular en materia de energía nuclear. La administración de Kan, a la hora de abordar el incidente nuclear y preparar un plan de compensación, mantuvo su postura de evitar cualquier responsabilidad final.

El plan de compensación preparado por el Gobierno en mayo mantiene que Tokyo Electric Power Company (TEPCO), compañía privada, es la principal responsable de esta compensación mientras que el gobierno proporcionará a TEPCO el llamado "soporte logístico." Mientras que el plan de compensación no establezca un límite superior en la cantidad total de compensación que tendrá que pagar TEPCO, sus responsabilidades por los daños nucleares persistirán durante décadas. Como resultado, en términos de recursos humanos y financieros, el rendimiento de TEPCO como compañía eléctrica se verá gravemente comprometido.

A pesar de que se le haya permitido al gobierno proporcionar a la compañía ayudas económicas en casos excepcionales, como cuando "el suministro estable de energía eléctrica esté en peligro", cualquier iniciativa para dicha ayuda, como cualquier otra iniciativa para implantar en efecto la Ley sobre compensación por daños nucleares, será probablemente abordada con una fuerte resistencia en contra del gasto del dinero público. Además, la financiación de entidades privadas y la emisión de bonos corporativos serán totalmente imposibles. Mientras que el gobierno siga adhiriéndose a la política elegida de que las empresas privadas continúen generando energía nuclear, el plan de compensación en su formato actual no es sostenible. El plan debe revisarse y modificarse en los próximos años.

A la hora de revisar el plan de compensación, hay que tener en cuenta los siguientes dos puntos. En primer lugar, no hay que dejar desamparadas a las víctimas, lo que requiere un nuevo mecanismo por parte del gobierno y TEPCO para que asuman una responsabilidad conjunta en la compensación. Para eliminar la vaguedad que ha existido desde la creación de la Ley sobre compensación por daños nucleares, deberían adoptarse decisiones clarassobre el reparto de responsabilidades entre el gobierno y la compañía. Para ayudar a decidir cómo repartirse dicha responsabilidad, deberían estudiarse las relaciones entre causa y efecto por parte de un comité independiente de investigación. El pago debería ser gestionado por el gobierno mediante la emisión de bonos de compensación, y TEPCO debería entonces reembolsar las cantidades determinadas por la investigación de forma que la compañía no se declare insolvente.

En segundo lugar, el gobierno debería ayudar a financiar a las compañías eléctricas que están legalmente obligadas a continuar el suministro eléctrico. Ya que TEPCO tiene que continuar pagando una compensación durante un largo periodo de tiempo, es difícil en la práctica para la compañía encontrar nuevos recursos de apoyo financiero. Asimismo, el plan de compensación elaborado por el gobierno requiere que otras eléctricas soporten parte de los costes de compensación. Este acuerdo no está señalado por la Ley, y la falta de confianza en este tipo de acuerdo también afectará a las inversiones privadas y financiación a otras compañías eléctricas.

Debemos considerar con calma si TEPCO debería continuar existiendo con el fin de abonar la compensación durante varias décadas. Sentenciar a TEPCO a cadena perpetúa de esta forma retrasará su recuperación como empresa privada, minará la motivación de sus empleados y resultará complicado atraer a personal, causando así que su negocio principal de suministro eléctrico se deteriore. Un enfoque mucho más razonable sería el de dividir la compañía en un futuro cercano en una organización a cargo de de la compensación y en una organización responsable para continuar suministrando electricidad.

Si TEPCO se dividiera en dos organizaciones, una responsable de asumir la compensación y otra dedicada a nuevas inversiones en generación de energía, la última organización podría realiza negocios a una escala mayor para así poder, de forma segura, seguir cumpliendo su obligación fundamental de suministrar electricidad. La nueva compañía debería ir más allá del marco convencional de compañía eléctrica regional disfrutando de un monopolio en una región dada de Japón. Con una zona de servicio ampliada, la nueva compañía debería ser más capaz de situar de forma óptima las fuentes de energía, incluidas las centrales nucleares, así como de obtener y distribuir energía en una situación de emergencia. El hacer negocios a una escala mayor debería ayudar a la empresa a conseguir fondos para invertir en sistemas de energía a un coste menor, ayudando así a estabilizar los precios de la electricidad.

Con el fin de proteger a las víctimas y garantizar un suministro estable de la energía eléctrica a largo plazo, es necesario reorganizar con urgencia la industria para producir una entidad privada fuerte que pueda proteger el coste y cantidad de energía, antes que perseguir la renovación al dividir las organizaciones en unidades más pequeñas.

The International Environment and Economy Institute (NPO): http://iee-i.org/

La versión completa original de este documento fue publicado en WEDGE en su edición de julio.

WEDGE Inc.: http://www.wedge.co.jp/

WEDGE: http://wedge.ismedia.jp/category/wedge/

OPINIÓN DE WEDGE

Permitir operaciones a mayor escala antes que solicitar la separación entre generación y transmisión eléctrica por Akihiro Sawa

Fotos /galería multimedia disponible: http://www.businesswire.com/cgi-bin/mmg.cgi?eid=6821026〈=en

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