Las dos divisas más grandes del mundo están entrando en rumbo de colisión. Todo inversor que haya operado en mercado sabe que existe un flujo entre los diferentes activos así como unas reglas que deben ser respetadas. Por ejemplo, los ciclos alcistas del mercado norteamericano solían compensar los momentos de debilidad del mercado europeo y viceversa.

Tras la crisis de 2008, la Reserva Federal activo una política monetaria expansiva que licuó el dólar debilitándolo contra el resto de divisas mundiales pero generando el suficiente flujo de capital en los mercados americanos como para levantarlos. Europa, espero pacientemente su turno. En enero 2015 Europa por fin activa su propia política monetaria expansiva, arrastrando un catarro en términos de paro y recesión económica  monumental que casi le cuesta el colapso de la zona euro en el año 2012 con Italia y España al borde de la suspensión de pagos.

Actualmente, mayo 2017, la postura oficialista dice que la Reserva Federal seguirá con su subida de tipos de interés. Sin embargo, tras la victoria del gran enemigo de un del euro, Marie Le Pen, surge un comentario que crece como un murmullo entre los operadores de mercado. ¿Habrá un cambio en la política monetaria en Europa?.

Bien, basémonos en número sino especulaciones. Las sospechas están más que justificadas. La tasa de inflación Europa crece en algunos casos superando el objetivo del 2%. El crecimiento económico se está recuperando poco a poco, sin embargo y una tercera variable necesaria para que la política monetaria cambie de rumbo que no está respondiendo a la velocidad idónea, el paro.

El paro representará variable que demuestra la heterogeneidad de Europa. En Alemania es del 3,7%, mientras que en España o Italia es 45 veces superior.

Sigamos, Alemania con su superávit comercial está manifestando un problema interno que no sabe solucionar. El ahorro se está quedando estancado y la tasa de inversión interna no responde. Esto significa que si la inversión no crece la economía alemana en los próximos años quedará estancada. Para equilibrar esta variable la economía alemana debería tocar los tipos de interés, es por eso que Alemania antes o después empezar a atacar al BCE con un cambio en su política monetaria.

Llegamos finalmente, a la paradójica colisión que comentábamos al principio del artículo. El dólar debía capitanear de nuevo las divisas occidentales, mostrando un liderazgo y un fortalecimiento incuestionables. Sin embargo las crisis políticas que se están sucediendo en Estados Unidos están lastrando a su divisa. Por otro lado, una Europa victoriosa contra los euroescépticos tiene suficientes argumentos para una vez más, imponer los intereses de la Europa central contra los de la Europa mediterránea, recuerde las guerras bancarias entre los bancos alemanes recibiendo depósitos a interés negativo y grandes bancos españoles viéndose descapitalizados años atrás.

Las oportunidades de inversión que esto traerá no serán muy difíciles de prever. El crudo antes o después tendrá un alza fuerte en el mercado, garantizando que la inflación se consolide los próximos años, los alemanes ya saben esto y por ello es posible que los días de alta liquidez monetaria estén contados en Europa.

Del mismo modo, el recorte de liquidez monetaria en Europa traerá probablemente una corrección generalizada de los mercados, y un aumento por defecto de los activos en renta fija, bonos.

Si está interesado en conocer al detalle posibles estrategias de mercado tanto en renta variable, divisas o materias primas le invito a que siga los video-análisis que iremos publicando.

Gracias por su atención y espero que este artículo les sea de utilidad.