El yen sigue firme frente a todas las divisas de alto rendimiento porque el mercado continúa alejándose de activos de mayor riesgo, mientras la libra estaba bajo presión por las crecientes expectativas de que los tipos de interés de Reino Unido no suban más. Un aumento en la aversión al riesgo por la preocupación de que la crisis en el mercado hipotecario de riesgo en EEUU se extienda a otros sectores y se convierta en una crisis de mayor envergadura ha llevado a los inversores a deshacer sus posiciones de 'carry trade', cuando los inversores piden dinero prestado en economías con bajos tipos de interés para invertirlo en otras de tipos más elevados.